10 Excelentes Consejos para evitar que tu perro ladre

En el próximo artículo te mostraremos algunos consejos para evitar que tu perro ladre. En lo primero que debes estar consciente es que cuando un perro ladra, bajo ninguna razón debes alentar los ladridos. Cuando le dices que no o le haces caso, sólo logras que lo siga haciendo. Si tu perro le ladra a otro perro, no permitas de ninguna forma que se le acerque, si ladra porque es menudencia y quiere que le proporciones poco, no se lo des. Si ladra porque simplemente quiere aventurar, no juegues con él. Aunque acariciar a un perro suele calmarlo, no lo acaricies si está ladrando.

Si lo acaricias o le das lo que él desea estás recompensando sus ladridos. Lo aconsejable es ignorarlo cuando se comporta de tal forma, darle la espalda y si la situación persiste, salir de la habitación.

Un perro ladra por diferentes razones y hay que entender muy aceptablemente el porqué. Pero es cierto que en ocasiones te puedes encontrar en una situación incómoda y busques una opción rápida.

Recuerda siempre, ¡alborotar es natural! Es un medio importante de comunicación para los perros. Pero desafortunadamente en algunos casos pueden surgir problemas. Como líder de la manada, es tu obligación imponerte para controlar los ladridos excesivos.

Para evitar que tu perro ladre, principalmente, hay que tener mucha comprensión, paciencia y en casos graves debemos venir a un profesional. Debes conocer que el ingrediente secreto para evitar este comportamiento es la constancia y el cariño del propietario. No existe ningún remedio o truco rápido para evitar este problema, recuérdalo.

Los siguientes consejos te ayudarán a alcanzar que tu perro deje de alborotar, pero son técnicas a corto plazo. Cuando desaparición funciona y los ladridos de un perro son excesivos y permanentes, cuando el perro ladra por soledad, ansiedad, desidia de socialización o cuando el clamor suele ser crónico, rastreo ayuda profesional con un preparador que sólo use el reforzamiento positivo.

Consejos para evitar que tu perro ladre

Causas del clamor del perro:

Para solucionar el problema lo primero que debes hacer es identificar correctamente las causas que lo provocan, a continuación vamos a dar detalles sobre las más comunes:

Estrés: Ayer de comenzar a trabajar debemos estar seguros que las deposición de nuestro perro se encuentren cubiertas al 100% y cuando nos referimos a las 5 libertades hablamos de sus hábitos de comida, aseo, relación con su amo, entre otras. Si alguna de sus deposición básicas no están siendo cubiertas puede que nuestro perro esté tratando de liberar el estrés acumulado. En condiciones muy extremas de clima, excesiva soledad, instrucción progresista, poco espacio o frustración puede que use el clamor como su única vía de escape.

La soledad y el aburrimiento: Los perros suelen ser animales muy sociables, y por ello necesitan comunicarse e interactuar continuamente con su entorno y más si se negociación de perros muy activos. En la naturaleza un perro vive cercano a su manada las 24 horas del día y aunque se encuentre relajado siempre tiene alguno a quien mirar, aventurar y mordisquear.

Es necesario que te preguntes si dejas mucho tiempo a tu mascota solo en casa, si es así tal vez deberías buscarle un nuevo compañero o darle algunos juguetes que le distraigan. Aun así ayer de adoptar un miembro nuevo deberás solucionar el problema pues inevitablemente tu perro va a tener que quedarse solo en algunas ocasiones. El problema puede agravarse si existen otros perros en una misma zona que estén en condiciones parecidas pues se pueden contagiar entre sí.

Mala socialización: Inclusive los perros que se encuentran constantemente entretenidos y acompañados pueden a veces alborotar a objetos específicos, como vehículos y personas. ¿Por qué ocurre esto? Tal vez no le estemos educando de la forma correcta.

A partir de los 3 meses de permanencia sería correcto relacionarlo con su entorno habitual poco a poco para que no sienta miedo. Cuando se negociación de un hijuelo es más realizable, pues él te usa como ejemplo y si tú demuestras seguridad y pasividad cuando sucede, el perro va a percibirlo igual, encima le costará menos tiempo memorizar.

Si por el contrario ya tu perro es un ejemplar adulto, no te preocupes, aunque le va a ser un poco más complicado solucionar el problema estás a tiempo de mejorar su comportamiento. Se negociación de estímulos externos que lo inquietan y desconciertan. Para ello, sólo debemos conocer identificar específicamente cuáles son los estímulos que están desencadenando los ladridos para así poder desempeñarse en consecuencia.

Entusiasmo: Hay algunos perros que son mucho excitables y juguetones que no pueden evitar alborotar en presencia de ciertos estímulos. Por lo genérico, ocurre cuando juegan con otros animales, hacen mucho entrenamiento, descubren cosas nuevas, reciben a su amo en casa, etcétera. Inclusive se pueden calar a orinar e la emoción.

Frustración: Este suele ser un problema muy significativo y es que dejar a tu perro solo en un ámbito en el que no pueda hacer absolutamente desaparición, frustra su condición. Los perros necesitan explorar, tener un espacio propio y poder hacer “su vida” con tranquilidad. Para ello, proporciónale juguetes adecuados, juegos de inteligencia, practica con él algunos trucos que hagan que se lo pase súper aceptablemente, etcétera. Arriesgar con luces tipo láser que de ningún modo alcanzarán, por ejemplo, igualmente es una razón de frustración.

Educación inconsciente: Sin querer, muchos dueños premian los ladridos de sus perros en situaciones específicas que les agrada o les hacen chiste, el problema suele aparecer cuando el perro lo usa continuamente para pedir sus premios y descontrola el clamor generalizándolo en extensión de usarlo para ocasiones concretas.

Perro cancerbero: Si tu perro es de los que ladra cuando oye el timbre debes conocer que esta es una aspecto de vigilancia propia en su naturaleza. Él te alerta de que alguno se encuentra ahí y calma que tú lo investigues.

Herencia: Algunas razas de perros condicionadas por la genética hacen que sea propenso a alborotar. Por ejemplo, los perros de caza.

Problemas de sanidad: Algunos perros con el advenir de los primaveras pierden capacidades auditivas o de visión, por esa razón pueden alborotar, se negociación de la vejez.

Para que correctamente puedas identificar si se negociación de una causa concreta o de varias no intentes regañar o reprimir al perro, ayer de comenzar a trabajar con él debes conocer en profundidad absolutamente todas las causas que suelen inquietarlo.

Consejos para evitar que tu perro ladre:

1. Dale la reverso

Si tu perro le está ladrando descontroladamente a poco o a alguno, voltéalo. Si no lo tiene a la pinta, no ladrará. Es una forma muy realizable de conseguir que el perro no ladre en un momento regalado.

2. Time out

El “time out” es un alivio, un tipo de castigo que funcione muy aceptablemente si lo haces de forma inmediata. Ponte a su nivel en el calle y acércalo a ti, sin aventurar con él ni acariciarlo.

Mantenlo sujeto, sin hablarle ni apretarlo, hasta que se calme un poco. Cuando ya esté calmado, utiliza palabras alentadoras y déjalo ir. Limita el alivio a uno o dos minutos. No te acostumbres de ninguna forma a utilizar el time out todo el tiempo. Es sólo para que lo uses muy de vez en cuando.

3. Cógelo en brazos

Siéntate en el calle al flanco de tu perro. Tómalo en brazos sin unir tu rostro a e él y colócalo sobre tus piernas. Inclínate en dirección a delante y abrázalo sin permitirle que se mueva pero sin hacerle daño. Cuando ya esté calmado, dile lo bueno que es y déjalo ir. Esto igualmente suele funcionar cuando el perro tiene una rabieta.

4. Enséñale a “platicar”

Cuando esté ladrando, dile “palabra” y convertirás una argumento indeseable en comando. Ten una delicia a la mano y dale un trozo o permite que la cieno. Hazlo varias veces, siempre usando la misma palabra “palabra”, seguida por la premio. Luego de haberlo hecho varias veces, agrega la señal. Lo inconveniente de este comando es que tu perro descubrirá que le estás pagando prácticamente por hacer poco muy realizable y que está haciendo de todos modos, por lo que comenzará a alborotar todo el tiempo. Simplemente no lo recompenses a menos que tú le hayas dicho que hable. Él rápidamente entenderá el muestrario.

5. Enséñale a callarse

Una vez que ya hayas enseñado a tu pero “platicar” cuando se lo pidas, puede memorizar a callarse igualmente. Si ladra, di “calla”. Cuando lo haga, calma unos segundos, dile que es un buen pequeño y dale una delicia. Luego de hacerlo de forma repetitiva, añade la señal. Con esto verás como tu perro ladrará cada vez menos porque está a la calma de esa delicia.

6. Corrige y da seguimiento

Indícale a tu perro que deje de alborotar usando una ojeada, un sonido o una corrección física (como un pequeño toque con tu mano) pero no te detengas ahí. Es muy probable que tu perro haga una pausa y luego regrese a lo que estaba haciendo, su cuerpo está relajado, pero el cerebro todavía está alerta. ¡Ten paciencia! Aguarda hasta que tu perro se rinda por completo, al principio llevará desde un par de minutos hasta media hora o más.

7. Mantén la calma

Es cierto que el clamor constante estorba, pero si estás frustrado, no lograrás corregir el problema de comportamiento de tu can. Los animales no siguen a líderes desequilibrados. En sinceridad, tu perro es el ponderado de tu energía. Si te sientes descontento, ¡él igualmente se molesta! Amenazar suele ser una forma excelente de liberar energía de frustración. Toma un momento para poner freno a tu propio clamor interno primero.

8. Reclama tu circunscripción

¿Tu perro le ladra una y otra vez a la misma persona, objeto, situación o extensión? Entonces, da un paso en su dirección y reclama ese estímulo como tuyo. Utiliza tu mente, tu cuerpo y tu energía calmada y en confianza para así crear una tapia invisible que tu perro no tiene permiso para cruzar. Has esto con un cien por ciento de dedicación y concentración. ¡Los resultados te van a sorprender!

9. Desafía a tu perro

El clamor excesivo a menudo, resulta de la energía reprimida. En esos casos la opción es muy simple, simplemente libera esa energía de una forma más productiva. ¿Caminas a tu perro a diario? ¿Podrías hacer la camina un poco más desafiante con una biciclo, una mochila o una ruta de senderismo? ¿Podrías darle más desafíos mentales, como los juegos de obediencia, entrenamiento de agilidad o de obediencia? Existen diversas formas de aumentar los desafíos en la vida de tu mascota. Descubre alguna que sea de tu afabilidad y en el cual tu perro pueda participar de una forma segura.

10. Averiguación ayuda profesional

Cuando decidiste traer este perro a tu vida, asumiste el compromiso de proporcionarle el cuidado que necesita. Prevén el clamor excesivo y otros problemas de comportamiento canino con la ayuda de un preparador de perros profesional para así ayudarte a bregar con la mala conducta de tu mascota.

Nunca debemos usar collares estranguladores o con descargas, adecuado a que podemos propiciar una aspecto muy negativa y agresiva del perro que se puede retornar en nuestra misma contra o en la de nuestros familiares.

Entre los consejos para evitar que tu perro ladre, debemos recapacitar que cada perro es un mundo y que estos consejos puede no funcionar siempre. Es muy aconsejable venir a un entendido quién entenderá perfectamente las causas y nos va a encomendar correctamente sobre cómo aplicar las técnicas. ¡Suerte a todos!

Todavía puedes descubrir sobre: Todo lo que debes conocer sobre el instrucción canino

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