5 cosas que no sabías de los interesantes perros Bull terrier

La raza de perros Bull terrier o todavía indicación Bull terrier inglés es una raza canina de la peña de los terrier. Son popularmente conocidos por la forma única de su inicio y sus pequeños fanales en forma triangular. Su personalidad ha sido descrita como un adorador de la diversión, así como graciosos y activos. Estos perros han aparecido como personajes en tiras cómicas, películas, libros y publicidad.

Aunque el nombre pueda crear cierta confusión, el Bull terrier no se encuentra directamente relacionado con el Pitbull terrier hispanoamericano. Sin secuestro, las dos razas tienen la misma ascendencia. El normalizado del Bull terrier miniatura es muy similar al del Bull terrier, excepto en lo relativo a la petición a la cruz, lo cual no debe acaecer los 35,5 cm. Debe dar la impresión de buena sustancia para el tamaño del can.

Según la Agrupación Cinológica Internacional (FCI), las dos variedades del Bull terrier conforman una sola raza, pero por supuesto, son juzgadas por separado y nunca deben cruzarse.

Como son los perros Bull Terrier

Los perros de raza Bull terrier poseen una presencia imponente, aun cuando no son de tamaño elevado. Algunas personas los consideran feos, pero para otros, con su inicio de huevo y su cuerpo musculoso, se encuentran entre los perros más hermosos que existen.

El particular Bull terrier fue principalmente usado como perro para la lucha. La selección del perro de raza Bull terrier se basaba tanto en características psíquicas como morfológicas. Proceden del Bulldog inglés y del terrier, son tan fuertes como el primero pero a su vez más ágil y rápido.

Aunque haya sido violento en su origen, una selección eficaz y otras aportaciones de parentesco lo transformaron en un perro de carácter regular. Hoy en día esta particular raza de perros se está enunciando cada vez más como raza de compañía, aunque lastimosamente aún existen personas inescrupulosas que continúan utilizándola para la lucha.

El perro de raza Bull terrier suele ser asaz tranquilo y no muy excitable aunque siempre está mostrando una gran energía en toda circunstancia. A pesar de lo que pudieran aseverar sobre su apariencia, el perro de raza Bull terrier es asaz ágil.

Temperamento de los Bull Terrier Ingles

El Bull terrier posee un gran temperamento, es tenaz y muchas veces un poco obstinado, característica que se debe a su componente de terrier. La relación del perro Bull terrier con las personas extrañas no suele ser de las más afectuosas, aunque esto no significa que sea indiferente o agresivo. Si aceptablemente hoy en día queda muy poco de su antigua ferocidad, adicionalmente, siempre hay que ser cauteloso en su relación con otros canes, aunque si el cachorros es adecuadamente socializado no suele tener problemas de convivencia.

Los ejemplares Bull terrier no suelen ser de los más juguetones por lo que no serían los compañeros perfectos para los niños, sobre todo para los de corta caducidad.

Los particulares Bull terrier poseen una gran menester de compañerismo humano y se les debería tener, estrictamente, como perros de casa y nunca atados con una correa fuera de casa. Estos perros no toleran de ninguna modo las temperaturas extremas (calor/frío) durante largos periodos. Si su perro juega fuera de casa sin su correa puesta, es necesario que tenga su vergel vallado o cerrado de alguna modo y de forma segura. Inclusive, los Bull terrier adiestrados en obediencia no deberían ser sacados de su propiedad sin la correa puesta.

El Bull terrier siempre se encontrará cansado de energía y parece poseer una resistor sin límites. Al mismo tiempo, suele adaptar y acomodar su rutina a la cantidad de espacio que se le ofrezca. Por ejemplo, si usted vive en un suelo pequeño, indudablemente el convertirá este confinamiento en un circuito de rally del Grand Prix. Si éstas son las condiciones de vida, hará aceptablemente en sacar a su bull terrier al campo o al parque una o dos veces por semana (o con anciano habitualidad si es posible), para así permitirle desgastar un poco de energía en ambientes un poco menos delicados.

De la misma modo, debe tener mucho cuidado al permitirle hacer deporte autónomamente en su finca de cientos de hectáreas. El Bull Terrier suele ser muy atípico por naturaleza y tiene poco de cazador. Estas cualidades pueden dar como resultado que su perro haga maldades con el perro o el pícaro de un vecino, o quizás que le recompense con un conejo o una petigrís para la cena. Si éstas son cosas que a usted le gustaría evitar, asegúrese de supervisar el deporte que hace su Bull Terrier fuera de casa y establezca unos límites adecuados.

Si quieres aprovechar un poco más sobre esta particular raza de perros, no dejes de dar en el clavo este interesante artículo donde te mostramos sus más íntimas cualidades.

perros Bull terrier

1. Historia de la raza Bull terrier

Los orígenes del perro Bull terrier se encuentran relacionado sin duda alguna con James Hinks, quien luego de muchos primaveras de experiencia presento a esta raza en la período de 1850. El señor Hinks pasó varios primaveras cruzando a la ya extinta raza English White Terrier con perros Bull y tierrer, en un intento de crear un perro que no sólo estuviera capacitado para la pela, sino que todavía tuviera un aspecto hermoso y único.

Luego de un prolongado tiempo y posiblemente a través del cruce con el Perdiguero de Burgos (Pointer Castellano), se obtuvo un agresivo imponente y hermoso. El espíritu agresivo del Bull terrier hasta la homicidio, lo convirtió en todo un campeón de las pistas de lucha venciendo hasta los perros más grandes que él.

James Hinks lo cual es considerado el padre de la raza, nació en el año 1829 en Irlanda específicamente en la ciudad de Mullingar, en una de las zonas más pobres del país, su padre John Hinks era un zapatero que ganaba lo suficiente en aquellos días para continuar a su peña sin expirar de escasez, en el año 1851 tomaron la intrepidez de mudarse a la ciudad de Birmingham, en un sector industrial, donde James comenzó a trabajar en las forja y era muy afortunado de tener un trabajo y adicionalmente un salario estable, y ese mismo año se casó con Elizabeth Moore lo cual tuvieron tres hijos.

Ya para el año 1854 empezó Hinks a comerciar con aves de corral, lo cual le dio un mejor status y como inclinación tenía la cría de aves ornamentales, ratones silvestres. Con su Bulldog «Old Madman» James Hinks empezó con la crianza de perros, y su posición social y las comodidades para su peña mejoraron aún más.

En 1858 nace un cuarto hijo, y para el año 1864 ya la peña contaba con ocho hijos en total, no fue sino hasta la período de los sesenta que Hinks apareció registrado en la prontuario de direcciones como un criador de perros y ves. Lastimosamente Hinks murió a la caducidad de 47 primaveras, a causa de una mortal tuberculosis, pero su gran esfuerzo le llevó desde el oficio más insuficiente de su nativo Irlanda, hasta una más acomodada vida para su peña en Birminghan emplazado en Inglaterra, y su herencia según su testamento quedó en manos de su esposa Elizabeth.

Adecuado a que no se sabe mucho sobre los cruces que Hinks llevó a promontorio para obtener los Bull terrier, se encuentra documentado por Henry Walsh, que posiblemente Hinks utilizó el antiguo Bulldog inglés, el English white terrier, el Dálmata y quizás hasta el Galgo inglés. Sin duda alguna fue su perro «Old Madman», quien a pesar de ser criado para las exposiciones caninas y no para las peleas jugó un papel determinante en el principio de esta nueva raza. Como parte del folklore de la raza, se cuenta que la perra de Hinks lo cual era indicación «Puss», luego de una exhibición o durante ella, batalló contra una perra pit y luego de media hora, Puss retornó triunfante con unas pequeñas marcas en su hocico.

Entre el año 1855 y 1868 Hinks fue el dueño de al menos los siguientes perros: Bull terrier “Spring” (Jerry x Daisy), “Bulldog Nettle” (Grip x Nettle), Bull terrier, “Novato Puss” (Old Madman x Old Puss), el terrier, “Lady” (Stormer x Daisy), bull terrier, “Kit” (pedigrí desconocido), Dalmatian, “Spot” (Joss x Dinah) y un galgo inglés llamado “Dart” (Chap x Fly). Hinks inclusive era el dueño de todos los padres de estos perros y unido a destacar que no sólo Hinks contribuyó al expansión de la raza Bull terrier, sino todavía todas aquellas personas que compraron sus cachorros blancos, y no fue sino hasta luego del año 1900 que se tuvo un Bull terrier de color.

El mandato de Hinks es conocido a nivel mundial, y dos de sus hijos continuaron el trabajo de su padre inclusive un nieto de Hinks, llamado Carleton, fue un criador de la raza hasta su homicidio en el año 1977. Siendo ésta la forma de honrar el apasionado trabajo de su yayo y su coito por la crianza, la exhibición y por sus perros.

En torno a el año 1860, el perro Bull and terrier fue dividido en dos ramas, el Bull terrier blanco puro y las variedades de color que frecuentaron las peleas de perros (aunque unido a destacar que no fue el fin para el que fueron creados pues se alcahuetería de un perro de compañía) hasta que se reconocieron finalmente como raza de perro legítima.

2. Apariencia fisica de la raza Bullterrier

El perro Bull terrier es un perro musculoso que, aunque no es de tamaño sobresaliente, es muy impresionante e inspira asaz respeto. Si aceptablemente sabemos este no es un perro de tutela y protección, su aspecto musculoso y su expresión inteligente y decidida puede intimidar inclusive a los más valientes.

La inicio es la particularidad que distingue a este perro de los demás. La inicio del Bull terrier no posee stop (depresión naso-frontal) y su forma es de huevo, huido de depresiones o hendiduras. La región superior del cráneo es casi plana entre las orejas. Las orejas del Bull terrier, por lo genérico, son delgadas y pequeñas, y se encuentran muy juntas la una de la otra. El perro tiene la capacidad de mantenerlas erectas con la punta aproximadamente de en lo suspensión.

La trufa es de color infausto y con fosas nasales aceptablemente desarrolladas, se curvea aproximadamente de debajo en la punta. Las mandíbulas son ciertamente poderosas, lo que se nota ya que las mejillas de estos perros en particular son aceptablemente desarrolladas, aunque no en exageración. Cuando estos perros cierran la boca, la cara interna de los incisivos superiores entra en contacto con la cara externa de los incisivos inferiores. Esto quiere aseverar que la mordida cierra en tijera.

Los fanales del perro Bull terrier son de color infausto o de un color castaño dudoso (casi negros) estrechos y en forma triangular. Estas dispuestos oblicuamente en el cráneo y poseen una vistazo brillante que expresa inteligencia y intrepidez.

El cuello es prolongado, musculoso y arqueado. No presenta papada. Por lo genérico, el cuerpo del perro Bull terrier es en forma redonda y robusta, con costillas aceptablemente arqueadas. La espalda es robusto, corta y se continúa con un columna vertebral musculoso y amplio. El pecho es ciertamente amplio y profundo. La peculiaridad inferior forma una distinguida curva exacto desde el pecho aproximadamente de el mondongo.

Al igual que otros Terrier de tipo Bull, la huesito dulce del Bull terrier en la almohadilla es gruesa y se estrecha aproximadamente de la punta. Por otra parte, es de inserción devaluación y corta.

El pelo es áspero, corto y aceptablemente apretado y presenta un brillo fino. En invierno puede aparecer un subpelo de textura suave. El pelaje del Bull terrier puede ser de diversos colores. Los ejemplares blancos deben tener el cuerpo totalmente blanco, pero pueden presentar manchas de color en la inicio. En los perros Bull terrier que no son blancos, debe predominar el color que presente el cuerpo. Por otra parte, todavía se aceptan perros de color infausto, atigrado, rojo, rojo y tricolor. Los colores hígado y zarco son indeseables.

Adecuado a que existen dos variedades de raza Bull terrier, normalizado y miniatura, existen ciertas diferencias entre los tamaños y pesos de los perros pertenecientes a cada una de estas variedades. Por supuesto, el Bull terrier normalizado es más sobresaliente y pesado que el Bull terrier miniatura.

El normalizado FCI indica que no existe ningún orilla de peso o calidad para esta raza, pero que los Bull terrier deben dar la impresión de máxima solidez, consistente con sus rasgos distintivos y sexo.

Sin secuestro, la pico a la cruz para los Bull terrier miniatura no debe exceder los 35,5 centímetros.

3. Caracter y temperamento de los Terrier

Una de las características más sobresalientes del comportamiento de la raza de perro Bull terrier es su gran personalidad. Sin secuestro, a pesar de ser un poco obstinado, se somete a la disciplina en mucho anciano punto que en sus orígenes. Tal es así que muchos de los seguidores de la raza Bull terrier no dudan en confirmar que hoy en día sus ejemplares son perros obedientes, afectuosos y sensibles.

Es necesario tener en cuenta que en ciertas ocasiones se ha diagnosticado en perros de raza Bull terrier una patología lo cual es denomina «síndrome disociativo» que se conoce correcto a que los animales que la padecen pierden su interacción con el entorno y que parecería tener un componente hereditario.

El perro Bull terrier ciertamente no es un animal para todo el mundo, pero aquellos propietarios que acepten a regañadientes los diversos inconvenientes del Bull terrier se verán recompensados por las cualidades positivas de esta particular raza.

La completa devoción y observancia aproximadamente de su peña se encuentran unidas a su simpatía y curiosidad, adicionalmente, le convierten en un amigo para toda la vida lo cual será todo un placer tenerle y mirarle. El perro Bull terrier nos entretiene a medida que investiga su nuevo circunstancia con el gran entusiasmo de un escuincle y la firme atención propia de un detective de Scotland Yard. Cuando un objeto de cualquier tipo se le presenta (aceptablemente sea un muñeco de peluche, una pelota de tenis o cualquier otra cosa), el Bull terrier primeramente lo inspeccionará, satisfará sus deseos, jugará con él y, por posterior, tratará de comérselo o destrozarlo. Esto puede suponer un gran entretenimiento durante una descansada tarde de domingo.

Sin ningún objeto con el que poner, el perro Bull terrier, es, por supuesto, lo suficientemente creativo como para mantenerse ocupado haciendo cualquier cosa. Los dueños aprenden con el tiempo que es mucho mejor proporcionarles juguetes adecuados que perder objetos valiosos. De hecho, aceptablemente sabemos que el deseo compulsivo de mantenerse ocupados es una cualidad típica asaz corriente en todos los cachorros, pero que es una particularidad positivo del Bull terrier.

Si las habilidades atléticas de los Bull terrier no llaman su atención, quizás usted deba taparse los oídos. Lo crea o no, pronto su Bull terrier le hablará. ¡Así es, muchos Bull terrier pueden departir! Por supuesto, no pueden precisamente pronunciar versos de Shakespeare, pero se quejará, refunfuñarán y balbucearán para así entretenerle a usted y a sí mismos. Sin confundirlos con los gruñidos (lo cual el Bull Terrier emitirá sólo cuando sea necesario), el perro Bull Terrier intentará conversar. Una vez que haya obtenido algún tipo de reacción, utilizará su aparentemente ilimitado vocabulario de forma regular. Esta entrañable cualidad puede resultar un poco extraña o molesta para algunas personas, pero los dueños de Bull Terrier se divierten con esto.

Posiblemente usted ya habrá adivinado que el Bull terrier necesita, con desesperación, de atenciones por parte de las personas. Los perros de esta raza se encuentran muy orientados aproximadamente de su peña y no son completamente felices cuando están apartados de ella. Usted deberá aceptar a su Bull Terrier como un miembro más de la peña y hacer que forme parte de las actividades familiares y las excursiones. Si no puede apropiarse con usted a su Bull Terrier en un delirio prolongado, encuentre por todos los medios a cualquiera que se haga cargo de él. Por lo genérico, a los Bull Terrier no le lleva mucho tiempo sentirse solo y deprimirse. Por suerte, esta raza es muy sociable y aceptará de inmediato a cualquiera que le sea presentado como amigo.

Su gran fuerza física es similar a su inteligencia, y tanto su cuerpo como su mente deben permanecer siempre activos. Estos perros necesitan un cierto tiempo para acaecer y hacer deporte. No son perros ideales para propietarios principiantes, correcto a que necesitan mucho tiempo para ser adiestrados. Son perros a los que le encanta la compañía, así que no es buena idea dejarlos solos durante mucho tiempo, ya que con sus potentes mandíbulas inmediato con el estrés y la depresión que llegan a tener en soledad pueden llevarlos a provocar muchos daños en el hogar. Por otra parte, suele ser un excelente perro de compañía.

Este perro suele ser enormemente robusto por lo cual no se deben dejar solos con niños menores de 8 primaveras, correcto a que tienden a saltar, poner y por su masa muscular pueden derribar sin intención a los niños, por ello es aconsejable hacer una inmersión calmada entre el escuincle y el perro, para que de esta forma, el perro pueda comprender los límites y el escuincle aprenda a interaccionar con el perro.

4. Sanidad de los perros de Raza Bull Terrier

La raza Bull terrier, tanto la miniatura como la normalizado, suelen ser perros muy saludables lo cual cuya esperanza de vida se encuentra entre los 10 y 12 primaveras. Las dos variedades de esta raza se caracterizan principalmente por no ser susceptibles a muchas enfermedades hereditarias. Sin secuestro, pueden presentar dislocaciones de rodilla, obesidad, alergias en la piel y problemas de conducta compulsiva.

Todos los cachorros Bull terrier deben ser obligatoriamente revisados para detectar posible sordera (lo cual se produce en el 20% de los perros de color blanco puro y el 1,3% de los perros de color) correcto a que de otra modo es difícil de notar, sobre todo en cachorros relativamente jóvenes.

Las picaduras de insectos, como son las pulgas, y en algunas ocasiones mosquitos y ácaros, pueden causar una reacción alérgica generalizada de urticaria, erupción y prurito o dermatitis aguda. Este problema se puede evitar si se mantiene el perro huido de contacto con estos insectos.

Cuando se deje de comportamientos compulsivos se refiere a que estos perros pueden perseguirse el rabo dando vueltas pudiendo provocar automutilación.

Por otra parte, todavía son susceptibles a enfermedades como estas:

Sordera: Aproximadamente el 18% de los perros Bull terrier pueden manar con problemas auditivos, especialmente los ejemplares blancos. Se le debe suministrar el examen BAER a las cinco semanas de nacido. En caso de ser sordera fragmentario pueden residir una vida completamente corriente. Pide al centro donde lo adquieras que te entreguen la certificación.

Dislocación de la Rótula: Este problema suele ser el causante de molestias y dolor en muchas razas de perros, pueden tener adicionalmente sensibilidad en la rodilla o cojear. En diversas ocasiones, la cirugía es la única opción.

Problemas renales: Una vez que el perro problemas de riñón, se puede hacer muy poco por él. No obstante, una dieta diferente podría prolongar su vida. Existe un examen llamado UPC. No es del todo conclusivo, pero puede pronosticar las posibilidades de que se enferme en el futuro. Las principales afecciones son insuficiencia renal y el PKD (Riñón poliquístico).

Problemas del corazón: Principalmente estos perros sufren de Estenosis Aórtica y de Displaxia de Válvula mitral.

Problemas cutáneos: Algunos Bull terrier Pueden padecer de problemas de piel, tales como alergias, las cuales ocasionan picazón, incomodidad y alopecia.

5. Cuidados para esta raza

Los Bull terrier pueden perfectamente acostumbrarse a residir en apartamentos siempre y cuando se les proporcione el suficiente deporte. No obstante, hay que tener muy en cuenta que los Bull terrier de la variedad normalizado pueden ser muy activos y sería mucho mejor para ellos si cuentan con un vergel mediano para ejercitarse. Los ejemplares Bull terrier miniatura pueden residir muy aceptablemente en un apartamiento.

El pelo de estos perros es muy acomodaticio de continuar, por lo que un cepillado con frecuencia puede tenerlo en perfectas condiciones. Por otra parte, todavía puede ayudar añadir pomada en su víveres.

Los Bull terrier necesitan hacer asaz deporte, pero sin sobre-ejercitarlo en caducidad pastor, correcto a que esto puede causar problemas musculares y no alcanzar la calidad máxima. Por otra parte, la raza es muy conocida por ser muy glotona, por lo que debe dosificarse la comida y el deporte. Son perfectos perros guardianes y poseen el pabellón aceptablemente afinado.

Adecuado a que el deporte suele ser fundamental para estar raza, los Bull terrier necesitan hacer mucho más que otras raza para así enfadar la gran cantidad de energía que poseen. Si aceptablemente son perros que aprenden cosas nuevas con mucha facilidad, resultan más complicados de entrenar que otras razas de perros ya que se distraen con la misma facilidad con la que aprenden. Por lo genérico, el instrucción tradicional resulta un poco difícil con estos perros, y no suele dar los mejores resultados. En cambio, los estilos de instrucción canino en positivo dan muy buenos resultados.

Adicionalmente puedes dar en el clavo sobre: La características de la interesante raza de perros Bulldog Francés. 

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