Cómo hacer para Que un Perro Obedezca. Las Claves que DEBES saber!

Cómo hacer para que un perro obedezca suele ser unas de las cosas más desesperantes que se plantean los dueños de perros frente a el desespero de que el perro no le haga caso, le provoque destrozos, ladre sin detener, etcétera.

Como acertadamente sabemos, todos estos actos llevados a lengua por el can son señales de una muy mala educación por parte de sus propietarios, ya que han educado al perro como si se tratara de una persona, en consecuencias: lo han humanizado. De ninguna forma se debe humanizar a un perro, al igual que no se puede “perrear” un humano, sería ilógico, ¿no crees? Pero no nos parece tan ilógico humanizar a un perro… A la hora de educar a un can nunca usamos la dialéctica.

Pues debes estudiar que todos los problemas de comportamiento del perro se deben a una humanización del mismo. Educar a un perro no es una tarea claro si no sabes cómo, o si das por supuesto que sabes cómo hacerlo.

Tener un perro como mascota es poco gratificante, ya que nos hace tener un compañero fiel. Nunca te sientes solo y él es la razón suficiente para levantarte cada mañana con una sonrisa. Pero, ¿Qué sucede cuando es un perro que va a la suya? ¿Qué ocurre cuando no obedece? Cuando esto sucede puede que nos sintamos un poco frustrados por no conseguir que nuestro can nos tenga en cuenta. Por tal motivo, en este artículo queremos orientarte con estos tips y consejos para que tu perro te obedezca. ¡Sigue leyendo!

Obediencia en perros

Las 2 cosas más importantes para un perro:

En este artículo te revelaremos cuales son las dos cosas más importantes en la vida de un perro, esta información será de gran ayuda para ti a la hora de educar a tu can.

Para los perros, lo más importante es la sobrevivencia y la comodidad.

Estos dos instrumentos son claves a la hora de motivar a un perro para que siga tus instrucciones. La sobrevivencia y la comodidad son la cojín para entrenar a un perro bajo el sistema de premios y castigos.

La sobrevivencia se traduce en comida. Premia a tu perro por sus buenas acciones con raciones de comida, esta suele ser una forma muy simple de aparecer a adiestrar a un perro.

La comodidad se traduce en proveerle un espacio personal y emocionable, en el cual, el perro al igual que nosotros los seres humanos disfrutamos de las comodidades de la vida.

Debes preocuparte por crear un ocasión en donde tu perro pueda descansar cómodamente. Igualmente es muy importante premiar sus buenas acciones con muestras de afecto.

Lo preparatorio se explica por el simple hecho de que el perro es un animal de manada. Todos los cánidos, sin al punto que excepciones, viven y trabajan en la sociedad buscando la sobrevivencia y la comodidad.

Al ser separados de su religiosa y hermanos de camada, le introducimos en un entorno totalmente diferente, donde sus únicos compañeros van a ser humanos, el perro traslada su conducta social a su nueva “manada”. Al ser animales de mandas, estos suelen respetar y obedecer al patrón de esta.

¿Por qué es tan importante el educación central para un cría?

Ya sea un perro Cultivador o un perro Beagle, un perro que esté acertadamente entrenado es una alegría para todos los que lo rodean.

Por el contrario, un perro que no recibe al menos un educación central se convierte en una molestia y en un peligro para todo el mundo.

Un perro que no rebate a la orden “ven” de su propietario puede ser hasta atropellado por un automóvil o causar lesiones a los ocupantes de ese transporte.

¿Cómo puede suceder esto?

Imagina que vas saliendo de tu hogar con tu perro y éste no lleva su correa puesta. Si el perro no ha recibido el educación y ve a un felino o a otro perro al otro costado de la calle puede ir a perseguirlo.

¿Responderá tu perro a las órdenes “ven”, “sentado” o “apacible”?

Que ocurriría si estás al otro costado de la calle conversando con un vecino y tu perro escapa de su patio, te ve y quiere unirse a la reunión.

Si va pasando un automóvil, ¿responderá tu perro a las órdenes “apacible”, “sentado” o “recostado”? y, por lo tanto, ¿se quedará en su sitio y así evitará exponerse al peligro?

Conexo a destacar, que, el tamaño y la raza del perro no tienen carencia que ver con el educación central. Un perro pequeño puede ser tan peligroso como un perro holgado en las situaciones descritas anteriormente.

Otra cosa muy diferente es la errata de buenos modales. Un perro San Bernardo puede derribarte cuando vaya a saludarte, pero un Schnauzer miniatura puede ponerse entre tus pies cuando tienes tus brazos ocupados con paquetes si no obedece la orden “recostado”.

Y cuando tus amigos o familiares vayan a visitarte a tu casa tendrán que soportar los ladridos y el acoso habitual de un perro que está determinado a estropearte la incertidumbre, ¿podrá tu perro obedecer una orden tuya?

Si no dispones de tiempo para realizar un educación central, es recomendable que no tengas un perro.

El educación de tu perro puede ser tan completo como quieras. La gran mayoría de los canes pueden cobrar educación para replicar a órdenes orales o señales con la mano u otros medios de comunicación.

Los perros pueden ser entrenados para proteger su propiedad, alertar a sus propietarios de la presencia de un intruso, atacar a la orden, y muchas otras cosas.

Buenos consejos para que un perro obedezca

Sigue leyendo y encontraras algunos consejos importantes para que tu perro te obedezca.

El perro debe estar familiarizado con su nombre, así podrá proceder en respuesta a las instrucciones de su amo.

• Cuando el perro ya reconozca su nombre, puedes comenzar a enseñarle con su correa puesta y pronunciar la orden “ven” o “acá”. Puedes aparecer este educación en tu casa, pero, al inicio, el perro tiene que ser capaz de registrar su nombre.

Si quieres que el cría sólo te preste atención a ti, entonces en un principio no debes permitirle recrearse con otras personas. Si dejas que tu can juegue demasiado, entonces comenzará a refunfuñar y vocear cada vez que le quites sus juguetes.

• El educación de tu mascota suele ser un paso tremendamente importante, correcto a que así nadie resultara herido cuando lo saques a pasear y haya personas en torno a de él. Si sigues las instrucciones de educación de forma correcta, no tendrás que estar preocupado de que tu perro muerda a algún o de que salga corriendo a toda prisa.

Método positivo de educación canino, ¿En qué consiste?

Como acertadamente sabemos, el entrenamiento canino puede proporcionar un amplio categoría de satisfacción.

Todos los perros deberían estudiar los principios básicos de obediencia para coexistir con las personas, tales como, sentado, ven, apacible, etcétera.

Por otra parte de los principios, existe una gran relación interminable de cosas que pueden hacer tú y tu perro para divertirse. Asimismo, las técnicas positivas de educación canino son mucho más sencillas de utilizar.

Por lo tanto, ¿Qué son las técnicas positivas de educación canino?

Muchas personas la pueden delimitar de forma distinta, pero, en caudillo, son procedimientos que permiten adiestrar a un can sin provocarle ningún daño físico.

Estas técnicas se combinan con el entusiasmo y la franqueza de los perros.

Los doctores Ian Dumbar, Karen Pryor, Silvia Kent, Linda Tellington-Jones, entre muchos otros, han extendido hoy en día las ventajas de este método.

¡Sin duda alguna, enseñar a los perros puede ser humanitario tanto para los humanos como para los perros!

Las reglas que se encuentran detrás de estas técnicas son el resultado de un estudio técnico arreglado, una cojín de apoyo adecuada es un medio ámbito trascendental de este procedimiento.

El educación con el clicker es posiblemente el ejemplo más conocido, pero encima existen otras técnicas. En este educación sobrado conocido, se hace clic en el momento acoplado cuando el perro realiza la influencia deseada.

Es más específico que afirmar “acertadamente” o poco por el estilo. Luego se debe premiar con un cara de cariño o con comida.

Existe una gran cantidad de personas que apoyan el uso prudente de técnicas que causan daño en el educación canino.

Nosotros consideramos que en el educación canino, muchos métodos darán resultado, pero es animador que muchos propietarios de perros e instructores se hayan decidido a utilizar sólo métodos sin dolor, técnicas positivas de educación canino.

Reglas importantes para que un perro obedezca

La primera regla para educar a un perro lo cual es sobrado importante, es preocuparse por conocer cómo se comporta una manada de perros y proceder como lo haría una religiosa con sus cachorros:

Nunca se deben educar a los cachorros con destino a el liderazgo, tú como dueño serás siempre el líder.

Siempre debes tomar antiguamente que tu perro.

Siempre debes salir por las puertas primero y en el paseo debes ser tú quien controla el paseo, no tu perro.

– El líder siempre debe estar en el ocasión más parada tanto para tenderse como para descansar, por lo tanto, se debe prohibir totalmente que el cría o perro suba a la cama, sofás o sillones.

– Durante el pernio, tú como propietario deberás controlar cuando comienza y cuando termina el pernio, y recuerda que en el pernio siempre ganas tú.

De ninguna forma debes atender a tu perro cuando éste demande caricias o pida comida, las caricias las debes dar cuando tú quieras y la comida sólo a sus horas y como remuneración por su buen comportamiento.

No le pases por parada un comportamiento que no quieres que repita: un NO o un SHH a tiempo firme y claro le ayudará a asociar qué conductas debe evitar repetir.

– De igual forma si quieres que repita una conducta, debes recompensarla a través de elogios, comida o caricias, tu perro asociará la buena conducta con buena respuesta por tu parte.

No lo olvides, educar a un perro está en tus manos, no en la de tu perro.

Enseña a tu perro a obedecer la orden “ven aquí”

Para conseguir que tu can obedezca la orden de “ven aquí” hace errata sobrado educación constante. Pero sin duda alguna merece la pena, ya que te ahorrarás mucha frustración en los paseos juntos y podrías terminar salvando la vida de tu perro. (Por otra parte, encima impresionarás a los oros propietarios de perros que conozcas).

Cuando ya estés preparado para comenzar en casa, sigue los consejos siguientes:

1. Una correa larga y desaparición de distracciones

Prueba primero en casa, en un sitio donde no haya ninguna distracción. Necesitarás una correa larga y algunas golosinas deliciosas o un trasto predilecto para así premiar a tu perro cuando haga acertadamente las cosas.

2. Hazlo primero con la correa puesta

Ata a tu perro con la correa y dale la orden “sit”. Seguidamente, sujetando la correa en una mano, camina lentamente con destino a ayer, alejándote del perro, mientras le dices “ven aquí”. Si luego de esto tu perro te sigue, prémialo al instante con halagos y una chocolatina. Repite este control varias veces.

3. Varía el control

Una vez que el perro ya haya superado el primer paso, puedes probar a variar el control. En ocasión de seguir caminando con destino a ayer, abre los brazos y luego da al can la orden de “ven aquí”. Cuando llegue hasta ti, prémialo con muchos halagos. Cuando tu perro responda siempre acertadamente a dicha orden, ya puedes probar a hacer el control sin correa, en diferentes lugares de la casa (al principio siempre en lugares sin distracciones).

4. Prueba sin la correa

El próximo paso consiste en padecer a tu perro fuera y continuar con el educación en un sitio seguro y cercado, sin correa. Puedes tardar varias semanas o inclusive meses en tener la seguridad de que tu perro entienda la orden. Llegados a ese punto, lo próximo será repetirlo una y otra vez en un ocasión no cercado y sin correa, siempre que sea un campo de acto segura para soltar a tu perro.

Termina siempre cada sesión en un buen momento, para que así esperes con impaciencia la próximo. Si tu perro tiene problemas de educación, intenta retroceder un paso y acrecentar poco más esa etapa preparatorio.

Dos cosas que debes comprobar en el entrenamiento de tu perro

1. Comprueba el tono de tu voz

Controla el tono de tu voz: aunque tengas miedo de que tu can esté a punto de salir a la carrera a una carretera, tu orden debe sonar muy clara y animosa. Si el perro percibe pánico, frustración o enfado en tu voz, lo único que obtendrás es que se sienta confuso. Intenta no regañarle si no vuelve cuando le des la orden, sino elogiarle y premiarle cada vez que lo haga acertadamente.

2. ¿Estás practicando en diferentes situaciones?

¡En ciertas ocasiones, tu perro simplemente vuelve porque quiere estar contigo, no porque entienda lo que le estas diciendo! Debes enseñarle a entender tu orden en entornos y situaciones muy diferentes y a que te obedezca tanto si te ve como si no.

Otros consejos para que tu perro te obedezca

1. Haz que la obediencia sea parte de su rutina diaria y que tus interacciones con él sean parte del educación del día a día. Dale afecto, pero no se lo regales.

2. Asegúrate de comenzar a educarle desde que es un cría para que así tenga decano éxito cuando sea más holgado. Pero nunca es tarde para aparecer un entrenamiento con tu perro.

3. Asegúrate que tu perro sepa cuál es su nombre, de esta forma podrás enseñarle con la correa puesta a pronunciar su nombre con un “ven” o con un “aquí”.

4. No quieras que sepa todo el primer día, debes tener mucha paciencia y constancia con tu amigo perruno. Puede tardar perfectamente dos semanas con una actos diaria en instruirse a cumplir la orden que le des. Cuando rompa muebles o creas que se está portando mal, de ninguna forma pienses que es un perro malo, piensa que sólo está aprendiendo y que tú eres quién debe guiarle.

5. Comienza con órdenes básicas y luego puedes intentar trucos un poco más complicados. Cuando pases a los trucos, hazlos por pequeños pasos para que así pueda entenderlos poco a poco e interiorizarlos.

6. Enseña encima a tu can que debe obedecerte para poder obtener lo que quiere. Cuando tenga un comportamiento positivo u obedezca una orden, como venir cuando le llamas, usa recompensas que le gusten mucho como comida, juguetes, afecto, etcétera. Así estarás fomentando que lo repita.

7. Cuando quieras enseñarle poco nuevo como “dame la pata”, “túmbate”, “siéntate”, etcétera., retraso a que cumpla la orden antiguamente de proporcionarle el premio. Para enseñarle las primeras veces acompáñale para que sepa asociar tu orden con lo que tiene que hacer. Una forma de acompañarle es ayudándole con señales, así aprenderá encima a relacionar tus señales con las órdenes. Practica muchas veces al día durante cinco minutos o cuando tu perro comience a perder el interés. No le obligues a obedecer o a practicar cuando no se encuentre receptivo.

8. Al salir de casa, no le dejes salir antiguamente de ti, como acertadamente lo dijimos anteriormente. Para que salga antiguamente que tú debes darle permiso, pero intenta salir adjunto con él y pasando tú primero por la puerta.

9. Quia castigues a tu perro de forma física ni le grites para intimidarlo, si quieres que verdaderamente aprenda y te obedezca, básate siempre en los premios, en la paciencia y en ofrecerle tu cariño cuando consiga hacer poco de forma correcta.

10. Muéstrale respeto igual que quieres que te respete a ti.

¿Qué hacer para que tu perro obedezca cuando lo llamas?

Tener un perro que acude a la convocatoria es tener la fianza de que tu animal no se va a meter en problemas molestando a nadie o poniendo, inclusive, su propia vida en peligro.

No obstante, algunos dueños se las ven y se las desean para enseñar el control de la convocatoria. ¿Por qué les cuesta tanto? ¿Qué es lo que hacen mal?

En existencia, el secreto del éxito es sorprendentemente simple…

Aplica la dialéctica

¿Qué es la convocatoria?

La convocatoria suele ser el arte de conseguir que tu perro te encuentre suficientemente divertido e interesante como para dejar de hace lo que está haciendo y retornar a tu costado.

¿Lo habías pensado alguna vez así? Entonces, ¿por qué caer a tu perro gritando con todo enfadado o reñirle cuando vuelve a tu costado ya que no lo ha hecho tan rápido como hubieras deseado?

La idea es conseguir instaurar en la mente del perro la próximo asociación: “Mi amo me llamo = Mi amo tiene poco buenísimo y/o divertido que ofrecerme”.

Por lo tanto, aplica la dialéctica y toma nota de…

Lo que nunca hay que hacer:

1. Emplazar a tu can con tono inconsiderado: Posiblemente decida no dejar de hacer lo que está haciendo (poco que, seguramente, encuentra más entretenido) para ir a cobrar una reprimenda.

2. Utilizar la convocatoria sólo cuando es hora de retornar a casa: tu perro aprenderá que, siempre que le llamas y acude, eso implica el fin del paseo o de la diversión. Para evitarlo, prueba a llamarlo varias veces durante sus ratos de ocio, aunque sólo sea para felicitarlo y retornar a darle permiso para seguir jugando u olfateando.

3. Repetir la señal “ven” varias veces antiguamente de dar a tu perro tiempo a replicar: debes tener paciencia con esto, y no te preocupes si el control no sale consumado al principio. Si trabajas la convocatoria a diario acabarás obteniendo una respuesta inmediata.

4. Reñir a tu perro cuando acude a tu costado ya que no lo hizo a la primera: si actúas de esta forma, estarás rompiendo la asociación de la que hablábamos anteriormente (“Mi amo me fogata = Mi amo tiene poco buenísimo y/o divertido que ofrecerme”).

Lo que sí hay que hacer – Cómo hacer para que un perro obedezca:

1. Flama a tu mascota tantas veces como quieras a lo dilatado del día y ofrécele, siempre que venga, poco agradable para él. Puedes darle un premio comestible, premiarle con un rato de pernio, una sesión de caricias, una telegrama verbal efusiva, etcétera. Fíjate en tu perro y descubre lo que más le agrada. Eso será lo que debes presentarle como remuneración. Cada perro es un mundo y todos tienen sus propias preferencias.

2. El pernio del refugio: en casa, en la montaña o en el parque (si es una zona segura), aprovecha cuando tu perro esté despistado y escóndete detrás de un árbol, por ejemplo. Llámalo y retraso a que te encuentre. Cuando lo haga, felicítalo y prémiale con lo que más le guste. Este pernio le suele satisfacer mucho a los perros y contribuye a trabajar lo que se conoce como “focus” o atención sobre el propietario.

3. Corre con destino a otro ocasión: fogata a tu perro cuando se encuentre un poco despistado y, al instante que te mire, corre con destino a el costado opuesto a su dirección, como invitándole a recrearse. Tu movimiento activará su seguimiento y él o ella correrán encima con destino a ti. Cuando llegue donde tú te encuentres, prémialo.

Sustentar una convocatoria confiable a lo dilatado del tiempo

Una convocatoria confiable es casi un seguro de vida para tu amigo perruno, ya que puede evitarle muchos peligros. Por tal motivo, no te olvides de acrecentar este control a lo dilatado del tiempo. No vale con premiar al perro cuando acude a nuestra convocatoria durante la período de educación y luego dejar de felicitarlo porque suponemos que ya ha aprendido la clase.

Debes premiar a tu perro SIEMPRE que acuda a tu costado cuando lo llamas, por muchos abriles que pasen. Una caricia o una palabra efusiva no cuestan carencia y son muy gratificantes para tu mascota.

Igualmente puedes interpretar sobre: ¿Cómo entrenar a un perro para que no muerda? Pasos. 

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