Cuáles son los síntomas del Moquillo Canino y Cómo tratarlo

¿Qué es el moquillo canino?, ¿Cómo se transmite?, ¿Cuáles son los síntomas?, ¿Cómo se tráfico?, ¿Cómo se previene? Estas son algunas de las dudas más comunes relativas al moquillo canino, lo cual es una enfermedad que puede afectar a perros de cualquier permanencia, aunque los cachorros son los más susceptibles de contraerla. Los síntomas suelen ser muy variados y pueden obtener a ser espinoso si la enfermedad no es tratada a tiempo, por lo que destaca la prevención como modo efectiva de avisar su contagio.

Amamos a nuestra mascota, con la que compartimos la mayoría del tiempo de nuestro día a día. Por tal razón cuando la notamos decaída y un poco apática inmediatamente nos preocupamos por su sanidad, lo cual es una reacción muy importante para así determinar si positivamente le sucede poco espinoso. Existen diversas enfermedades que pueden afectar a nuestro amigo perruno, de todas ellas el moquillo es una de las más graves, y es que si no es tratada a tiempo puede causar la homicidio en el animal. Sigue leyendo este interesante artículo donde te daremos algunas señales muy importantes para que sepas ti tu can está padeciendo este problema y la forma en la que debes proceder para cuidar a un perro con moquillo.

A pesar de que la enfermedad del moquillo canino no es una de las más atenuantes en cuanto a mortalidad, adecuado a que es superada por el parvovirus, sigue siendo una de las amenazas víricas para los canes, especialmente cuando el software de vacunas no es constante.

A diferencia del parvovirus, el virus del moquillo canino es poco resistente fuera de las células y esto conlleva a que la transmisión de la enfermedad sea de perro a perro.

Por lo corriente, el moquillo canino no es una enfermedad perspicacia en los cachorros de las perreras, a menos que los locales se encuentren infectados con el virus y se generen casos clínicos continuamente.

El gran aventura se encuentra es cuando el hijo deja la perrera y contrae la enfermedad a posteriori del destete, cuando los cachorros son más susceptibles, entre ocho y doce semanas de permanencia.

La gran mayoría de los canes se contagia, posiblemente, por la inhalación del virus de moquillo canino, adecuado a que la ingestión como vía de contagio es un poco complicado, ya que el virus no resiste el pH ácido del estómago e intestino delgado.

Una vez que se haya inhalado, el virus del moquillo canino va a advenir rápidamente a la mortandad y, luego, empezará a aparecer en las estructuras epiteliales de todo el cuerpo e inclusive puede localizarse en el cerebro a los ocho-diez días del contagio. El naturaleza de billete siempre varía de un animal a otro.

síntomas del moquillo canino

¿Qué es el moquillo canino?

El moquillo canino, todavía conocido como Distemper, es un virus peligroso que afecta a los perros y a otras especies animales. Se tráfico de una virosis lo cual es muy cercano al sarampión en los humanos, afectando de modo importante a los animales, sobre todo a los cachorros y a los perros mayores, que pueden desarrollar más complicaciones.

Aunque existe una vacuna contra el moquillo canino, muchos perros son vulnerables aún a este virus que se encuentra ampliamente propagado en el mundo.

El moquillo afecta principalmente al dispositivo digestivo y al dispositivo respiratorio de los perros. En casos más avanzados, todavía puede afectar al sistema nervioso.

Esta enfermedad es producida por un virus de la comunidad paramixoviridae, como ya lo mencionamos, similar al del sarampión humano. Este virus afecta todavía a los otros cánidos (perro salvaje australiano, chacal, coyote, zorro, lobo), los mustélidos (zorrillo, comadreja, hurón, armiño, tejón, marta, nutria) y los prociónidos (coatí, kinkajoú, panda rojo, mapache, bassaricus).

Recientemente todavía se ha descubierto que algunos grandes felinos (leones y leopardos) todavía pueden ser afectados por el virus del moquillo canino.

Causas del moquillo canino

El moquillo es una enfermedad causada por el virus del moquillo canino. Fundamentalmente afecta a los perros, pero otros animales silvestres, como hurones y zorros, pueden encontrarse gravemente afectados.

Se transmite muy fácilmente por el contacto directo con perros infectados. El virus se encuentra presente en las secreciones de la ñatas y las lágrimas, que se esparcen como difusor en forma de gotas diminutas. Los perros que son infectados pueden diseminar el virus durante varios meses. Aunque el virus suele ser relativamente inestable fuera del huésped, puede desplazarse cierta distancia en la ropa y afectar a otros perros desprotegidos.

El contagio es proporcionado rápido entre los perros de un agrupación, especialmente en los criaderos y en las exhibiciones caninas, de ahí proviene la obligación de demostrar que se ha hecho un adecuado software de prevención en estas situaciones. Al igual que ocurre con la hepatitis virulento canina, la inclusión de un hijo infectado en un agrupación, tal vez procedente de un criador no profesional, es la causa más frecuente de que se originen brotes de la enfermedad. Sigue siendo una enfermedad proporcionado temida en los refugios de animales.

La infección empieza atacando el dispositivo respiratorio, pero puede arruinar afectando a muchos otros órganos, incluyendo el cerebro.

¿Cómo se contagia el moquillo canino?

Es un virus muy versátil y la modo más frecuente de contagio es mediante el salero. Para ello, tiene que sobrevenir un perro infectado en la zona. Adicionalmente, todavía puede ser transmitido de diversas formas como por ejemplo a través de fluidos de animales infectados o el agua y la comida que hayan consumido.

El virus se incuba durante unos 14 – 18 días en el interior de nuestro perro, luego comienzan a manifestarse paulatinamente los síntomas.

Por lo corriente, todos los perros son susceptibles a sufrir el virus del moquillo, aunque por supuesto, siempre tendrán beocio predisposición aquellos que se encuentren vacunados. En el caso de los cachorros contamos con la preeminencia de que la lactosa materna suele ofrecer una cierta inmunidad a muchas enfermedades e infecciones, aun así, siempre debemos ser precavidos y no soportar a un hijo sin inmunizar a las calles.

El virus del moquillo canino posee un tropismo por los tejidos linfáticos, epiteliales y nerviosos. Por lo tanto, las características patológicas típicas incluyen depleción linfática (originando inmunosupresión y llevando a infecciones secundarias), encefalitis con desmielinización, pulmonía intersticial e hiperqueratosis de las almohadillas plantares. El examen histológico revela cuerpos de inclusión eosinofílicos intranucleares e intracitoplasmáticos en diversos tejidos.

¿Cuáles son los síntomas del moquillo canino?

Si crees que tu perro puede tener el moquillo es muy importante que leas con atención los síntomas y, si encuentras coincidencias, llévalo de inmediato al veterinario.

Durante los días siguientes a la infección, el primer indicio que suele manifestarse es la fiebre, lo cual puede durar sólo unos días para luego reaparecer en un segundo brote más prolongado que se acompaña de otros síntomas.

Muchos canes tienen una inmunidad parcial proporcionada por la hermana o residual de vacunas pasadas a las que no siguieron la dosis de refuerzo correspondientes, y pueden presentar exclusivamente un voluble malestar, con lagrimeo, poco de tos y mucosidad. Estos son los perros que más tienen posibilidades de contagiar la enfermedad con toda su virulencia a otros canes cercanos, mal vacunados o sin inmunizar.

La enfermedad puede manifestarse en distintas maneras, que se explican a continuación:

• Los generales suelen ser:

Fiebre: Con tendencia a manifestarse y luego desaparecer desde el sexto día que se ha producido la infección.

Pérdida del apetito.

Decaimiento en corriente.

Deshidratación.

Pérdida de peso.

• Problemas de carácter respiratorio:

Descarga nasal: Es muy evidente y varía la composición.

Tos.

Dificultad para respirar.

Problemas oculares:

Ojo rojo.

Conjuntivitis.

Queratitis sequía.

Úlcera de córnea.

• Problemas de digestión:

Vómitos y diarreas.

• Problemas cutáneos:

Erupciones de la piel.

Endurecimiento de las almohadillas.

• Y para finalizar algunos síntomas de tipo neurológico:

Ataxia, lo cual puede derivar en paresia e inclusive en parálisis.

Movimientos involuntarios de músculos, se suelen observar en circunscripción de honor y miembros.

Convulsiones.

Apoplejía.

Ciertamente este virus es muy fatídico. Aunque los perros no mueran a causa de la enfermedad, el virus del distemper canino puede causar daños irreparables en el sistema nervioso del animal.

Un perro enfermo de moquillo puede manifestar uno o varios de los síntomas anteriormente mencionados. El tiempo que pasa desde que un perro tiene contacto con el virus hasta que presenta algún indicio puede tardar entre 5 a 24 días aproximadamente.

Si observamos estos síntomas, o parte de ellos en nuestra mascota… no dudes ni un segundo en aparecer urgentemente a un veterinario. Cuanto ayer inicio a tratarse, más posibilidades existen que nuestro can no sufra y pueda recuperarse.

Signos clínicos.

Existe gran variación en la duración severidad de dicha enfermedad. Los signos clínicos pueden variar mucho, desde advenir inadvertidos hasta la presentación de cuadros clínicos severos, con o sin signos nerviosos, con un 50% de mortalidad.

Forma Aguda:

Entre los 3 y 7 días a posteriori de la infección se manifiesta el primer aumento de temperatura que generalmente pasa inadvertido, la fiebre disminuye durante algunos días hasta que se desarrolla una segunda etapa angustiado. Este segundo pico angustiado va acompañado de otros signos:

– El primero suele ser una conjuntivitis, que luego en unos cuantos días va seguida de tos sequía que se torna en productiva y húmeda.

– A la auscultación de campos pulmonares se puede escuchar un incremento de ruidos respiratorios inferiores.

– Secreción seora (que suele cambiar a mucopurulenta) nasal y óptico.

– Anorexia y depresión.

– La linfopenia se encuentra siempre presente durante la infección temprana.

– Puede obtener a presentar vómitos no relacionados a la provisiones, luego se presenta diarrea que puede ser sanguinolenta.

– Puede ocurrir tenesmo o intususcepción.

– Los perros afectados pueden desarrollar deshidratación y emaciación.

– Las infecciones secundarias a menudo suelen complicar este cuadro.

– Los perros que se encuentran afectados pueden vencer súbitamente por la enfermedad sistémica.

– Algunos perros pueden desarrollar signos nerviosos luego de la enfermedad sistémica.

– Dependiendo de la cepa virulento, los signos pueden estar relacionados más con la enfermedad aguda de la sustancia anodino o con la enfermedad subaguda de la sustancia blanca.

– Se pueden presentar ataques de convulsión, mioclonia con hiperestesia y depresión.

Forma Subaguda:

Los síntomas digestivos y respiratorios son un poco discretos, se pueden observar entre 14 y 21 días a posteriori síntomas nerviosos, que pueden constar de incoordinación, paresia, ataxia, parálisis y temblores musculares.

Tanto en la enfermedad aguda de la sustancia anodino o la forma subaguda de la sustancia blanca se pueden observar signos meníngeos de hiperestesia y rigidez cervical.

Una modo muy típica de manifestación de las convulsiones del moquillo canino suele ser aquella donde el perro saliva profusamente y mueve su mandíbula similar a la bono de masticar chicle. Los ataques pueden hacerse cada vez más constantes y severos, donde el animal se echa al suelo y hace movimientos con sus patas, por otra parte de presentar incontinencia urinaria y fecal.

Forma Crónica:

Se suelen pactar dos formas de presentación crónica en los perros adultos. La primera se manifiesta a consecuencia de un proceso inmunomediado que provoca una encefalitis multifocal que progresa lentamente. Esta forma sucede normalmente en perros de 4 a 8 primaveras. Se presenta con pasión en miembros posteriores, desatiendo de respuesta a la amenaza, parálisis y temblores de la circunscripción de honor.

Nota importa: La recuperación de este tipo de infección por VMC puede ser posible.

La encefalitis crónica en los perros viejos es un desorden progresivo que afecta asiduamente a perros mayores de 6 primaveras. Se presenta con ataxia, movimientos en círculos, presión de la circunscripción de honor contra objetos y cambios de la personalidad (no hay respuesta a estímulos externos o no reconoce a los propietarios). La persistencia del virus en el Sistema Nervioso Central causa una reacción inflamatoria, instalándose una encefalitis crónica. Estos animales no suelen ser infecciosos, pero su recuperación es muy complicada.

Otros signos:

La neuritis óptica puede soportar a la ceguera en el animal y las lesiones de retina (causan desprendimientos, que dejan áreas cicatrízales crónicas hiperreflejantes, lesiones en medallón de oro, lo cual son considerados característicos) son muy frecuentes. Algunas cepas virales suelen producir hiperqueratosis de la almohadilla plantar y de la ñatas. Estos últimos asiduamente se encuentran asociados con la aparición de lesiones neurológicas posteriores. En los perros adultos recuperados de la infección se puede observar hipoplasia del esmalte dental, este signo es considerado patognomónico del moquillo canino.

¿Cómo diagnosticar el moquillo canino?

Los primeros síntomas del moquillo pueden todavía referirse a diversas enfermedades, pero una modo de determinar si se tráfico de éste virus o de cualquier otra infección es analizando las secreciones oculares causadas por la conjuntivitis. Los problemas respiratorios y el endurecimiento de las almohadillas suelen ser síntomas muy importantes que principalmente apuntan al moquillo canino, sin incautación siempre se elaborarán pruebas para terminar de confirmar el diagnosis.

El diagnosis de este popular virus se obtiene a través de los signos, el examen físico y las pruebas de laboratorio. El médico veterinario puede tomar muestras de las secreciones nasales u oculares, todavía a través de un examen de mortandad.

Existe un serio inconveniente y es que puede obtenerse falsos negativos, es sostener, que es muy segura si la prueba sale positivo, pero es muy posible que el perro se encuentre infectado, aun cuando la prueba de como resultado placa.

Es muy importante considerar que un animal que presente secreciones nasales, conjuntivitis, tos o un cuadro digestivo, no precisamente va a tener moquillo, puede que se deba a una bronquitis provocada por bacterias así que se curará usando los antibióticos correspondientes recetados por el veterinario, a diferencia del moquillo que es causado por un virus que no se destruye con los antibióticos, sino que es una enfermedad que se previene con vacunas.

¿Qué hay sobre el diagnosis de laboratorio?

• Hematología.

En los casos agudos la linfopenia (mundial en la primera semana) y la trombocitopenia (menos mundial) son anormalidades que se presentan de modo habitual. Puede presentarse por otra parte monocitosis. Otros cambios suelen pender de los órganos afectados y de la presencia o no, de alguna infección bacteriana secundaria. En casos agudos, algunas inclusiones virales intracitoplasmaticas, pueden ser observadas a veces internamente de linfocitos y eritrocitos circulantes durante el recuento del hemograma. Por otra parte pueden manifestarse en células de descamación en el epitelio corneal y/o conjuntival. En los casos subagudos o crónicos estas pruebas pueden resultar negativas, aunque no se deberá descartar la presencia del virus.

• Serología.

De todos los métodos de diagnosis virológicos que existen para el moquillo canino, el serodiagnóstico suele ser el más usado por los veterinarios, si admisiblemente las pruebas son muy confiables, el problema se produce al interpretar los resultados.

Se cuenta con dos pruebas para la identificación de anticuerpos:

– Inmunofluorescencia indirecta (IFI): En almohadilla a las células infectadas y la prueba de ELISA en almohadilla a virus purificados. Si admisiblemente estas dos pruebas se utilizan constantemente, en la primera existe la intervención de un cámara para la interpretación de los resultados, lo que hace que una misma muestra pueda dar títulos distintos, en dos laboratorios diferentes.

– Seroconversión: La medición de anticuerpos séricos IgM (contra las proteínas del núcleo virulento NP Y P) y las IgG (contra los antígenos de la cápsula H y F), pueden ser de gran ayuda en el diagnosis del moquillo canino, pero la prueba no suele diferenciar los anticuerpos pasivos maternales, los anticuerpos vacunales y los anticuerpos por infecciones subclínicas, en animales previamente inmunizados y en los que han tenido todavía previamente contacto con el virus.

La detección de anticuerpos neutralizantes, precipitantes o citotóxicos no son suficiente para el diagnosis. Los perros que no son vacunados, que están infectados en forma aguda pueden vencer sin aparición de anticuerpos neutralizantes mientras que los infectados en forma subaguda o crónica, pueden obtener a tener niveles de anticuerpos comparables con los perros vacunados.

Por otra parte puede ser realizado el Exploración serológico del refresco cefalorraquídeo (LCR) (Encefalitis).

Los síntomas neurológicos suelen manifestarse entre 1 y 3 semanas, a posteriori que el perro se ha recuperado de los síntomas respiratorios y/o gastrointestinales. La determinación de anticuerpos específicos contra el virus en LCR es diagnosis de encefalitis por distemper.

¿Cuál es el tratamiento para el moquillo canino?

Este virus no tiene cura, el tratamiento es paliativo es sostener que los síntomas son tratados previniendo las infecciones secundarias que probablemente son causadas por bacterias, se utilizan antibióticos para controlar infecciones; así que debe ser controlada la diarrea y el vómito evitando que el animal se deshidrate a través de la dependencia de líquidos y medicamentos para los síntomas nerviosos u otros síntomas.

No existe positivamente un tratamiento específico para esta enfermedad, lo que normalmente se hace es aplicar tratamiento para ocultar los daños que ésta enfermedad intenta causar, evitando que progrese. De este modo le damos al perro tiempo para que desarrolle y fortifique sus defensas y que actúen contra este virus.

Existe una vacuna contra el moquillo en perros, pero no suele ser 100% efectiva. Por lo corriente, la gran mayoría de los perros están vacunados contra el moquillo, aunque el aventura siempre se encuentra presente.

Debemos ordenar a nuestro can los medicamentos que el veterinario le indique, es de brioso importancia que nuestro perro no se deshidrate, por lo que debemos proporcionarle mucha agua y comida fresca (exiguo de piensos secos). La carne o la comida enlatada fresca suele ser una opción excelente, ya que está hidratada. La dieta BARF es sin duda alguna la mejor opción.

Si tu perro ya se encuentra infectado administrarle la vacuna ya no servirá de exiguo ni tendrá ningún impresión en él. Para tratar de contrarrestar los síntomas que se vayan manifestando, el veterinario lo hará con él uso de antibióticos en la lucha de infecciones o suplementos vitamínicos para aliviar los síntomas.

La mortalidad de este virus es proporcionado suscripción, aproximadamente la porción de los pacientes se salva siempre y cuando sea atendido a tiempo por el veterinario y se apliquen los medicamentos que ayuden a incrementar sus defensas adecuado a que con todo esto aumenta las probabilidades de mejoría.

Es muy importante que el tratamiento no se suspenda aunque notes que el perro ya se encuentra un poco más animado. Si no observas mejoría en unos días con el tratamiento veterinario, lo mejor será hospitalizar al can.

Nota importante: Los animales infectados obligatoriamente deben ser separados del resto y abrigados para evitar el frío.

Es preciso adoptar todas las medidas de higiene posible para evitar la propagación de dicha enfermedad, por ejemplo, que las personas se cambien de ropa a posteriori de estar en contacto con el perro infectado y utilizar desinfectantes.

Lamentablemente el tratamiento no siempre es eficaz. En la gran mayoría de los casos el virus es mortal, y los perros que se recuperan comúnmente pueden proyectar con secuelas nerviosas toda su vida y su recuperación es un proceso muy espléndido y costoso. La eutanasia es un solicitud que debe ser considerado una vez cansado todas las posibles alternativas en cuanto a medicamentos y más aún si el animal se encuentra en un estado de sufrimiento continuo.

¿Cómo cuidar a un perro con moquillo?

Cuidar un perro con moquillo es proporcionado sencillo, solo debemos seguir los pasos que nuestro veterinario nos ordene. Lo principal es administrarle la determinada tratamiento, que ayude a ocultar sus síntomas. No debemos preocuparnos por nosotros, ya que no es un virus que se transmite a los humanos.

Debemos aportarle un extra de cariño y de cuidados, porque como admisiblemente sabemos su vida está en aventura. Nadie de largos paseos ni de ejercicios, debe descansar y ser eficaz, si podemos subir su estado de humor con juegos y caricias, estaremos ganando ámbito a la enfermedad.

Mantenerlo hidratado suele ser una de las cosas fundamentales, la comida fresca, el agua limpia y fresca siempre debe estar a su disposición e inclusive algún complemento vitamínico para que coja todas las fuerzas que necesita para eliminar el virus de su organismo.

Los síntomas del moquillo le afectan de diversas formas, debemos procurar que nuestro can se sienta cómodo, querido y estable y, por otra parte, le podemos aplicar estos cuidados extra, siempre y cuando lo consultes ayer al veterinario:

• Hidratación: Debes preguntarle a tu veterinario cuáles son las opciones más indicadas, aunque se recomienda mucha agua o caldo de pollo casero (sin sal ni condimentos). Es muy probable que tu perro no quiera absorber, pero intenta obligarle con jeringas sin punta.

• Sostenimiento: Ocurre igual que con el agua, es muy probable que tu perro no quiera manducar adecuado a el malestar que siente. Proporciónale comida enlatada Premium, lo cual es mucho más apetecible que su pienso regular, por otra parte, se sentirá mimado y favorecerá su recuperación.

• Vitaminas complicado B: Poseen un impresión muy positivo en los músculos del animal.

• Sigue todos los consejos de tu veterinario: El moquillo canino es un virus complicado de curar, por tal motivo recuerda que será tu prioridad tanto por tu perro como por otras mascotas que pueden residir cerca.

Prevención del moquillo canino

Como admisiblemente sabemos, la prevención es la mejor cura. Por tal motivo, si tu perro no tiene el moquillo pero te preocupa que no esté debidamente vacunado luego de interpretar este artículo, acude a tu veterinario habitual y consúltale.

La prevención es mediante la prevención. El virus del distemper forma parte de la primera prevención que se les administra a los cachorros y de todas las dosis de refuerzo anuales.

La vacuna se recibe por primera vez entre las 6 y 8 semanas de permanencia, y se recibe un refuerzo de modo anual. Durante el dificultad todavía es un momento en el que debemos prestar mucha atención a la prevención adecuado a que de esta modo los anticuerpos se transmitirán a los cachorros durante la crianza.

Adicionalmente, todavía es muy importante avisar el contacto con animales que estén infectados por el virus, por esta razón no es recomendable sacar al hijo cuando aún no esté completo su esquema de prevención.

Si ya tuviste un animal con moquillo debes asegurarte de desinfectar muy admisiblemente el oficio, los platos y los juguetes ayer de darle hogar a otro perro. El virus se destruye por medio de la lavado rutinaria con detergentes y desinfectantes. Aunque por lo corriente este virus no sobrevive por muchas horas en el entorno, puede que los periodos de supervivencia de este se expanda con temperaturas bajas. Mantente informado con tu veterinario.

No olvides pedir información a tu veterinario de confianza sobre la prevención, y todavía pídele que te recomiende el software de prevención más adecuado para tu mascota. De ninguna modo olvides que es él quién puede ayudarte a aclarar todas tus dudas sobre esta enfermedad, y si tienes un perro con los síntomas que anteriormente hemos descritos, no esperes a que mejore solo, llévalo al veterinario de inmediato.

Preguntas frecuentes sobre el moquillo canino

Si tu perro ha sido diagnosticado con este problema o sospechas que la padece, hay algunas preguntas muy frecuentes que seguro te harás, por ello aquí te daremos las respuestas:

• ¿El moquillo canino se contagia a los humanos?

La respuesta es NO. El moquillo canino no suele ser un virus contagioso para los humanos sin incautación, sí lo es para otros animales.

• Si en casa tengo varios perros y uno de ellos tiene moquillo ¿puede estar cerca de los otros perros?

No, si una de tus mascotas tiene moquillo canino debe ser inmediatamente separado y separado del resto en una habitación diferente a la que no tengan paso los otros peros, ya que es una enfermedad muy contagiosa. Debes higienizar todo muy admisiblemente y con desinfectantes y recuelo la zona en la que estaba el perro y toda la casa para así evitar que otros animales se contagien.

• ¿Mi perro debe presentar todos los síntomas para que sea moquillo?

No, cada perro puede desarrollar diferentes síntomas, lo importante es que si detectas varias de las señales del moquillo canino lleves cuanto ayer a tu perro al veterinario.

• ¿Cómo sé si mi perro se salvará?

Esto es poco que, por desgracia, no es posible enterarse. Cada perro suele replicar de modo distinta al tratamiento médico y muchos si se recuperan de esta enfermedad. Seguir las indicaciones del veterinario es muy importante para ayudar al animal.

Por otra parte puedes interpretar sobre: La diarrea en perros y Lo que debes hacer cuando un perro tiene diarrea.

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