Las 5 cualidades que no sabías de los perros bulldog frances

La raza de perros bulldog frances es una raza canina proveniente de Inglaterra y establecida como tal a finales del siglo XIX. Estos perros fueron criados, por primera vez, por encajeras en Inglaterra y luego en Francia cuando se trasladaron a causa de la Revolución Industrial. Sin confiscación, América y Francia han desempeñado papeles muy importantes en el ampliación de esta raza.

Asimismo se dice que esta raza fue creada por seguidores parisinos que se dedicaban a las peleas de perros. Si aceptablemente hay quienes dudan de esto, de lo que no hay duda es que la raíz de estos perros es la misma que la de los perros ingleses con los cuales poseen muchas características comunes.

Los perros de la raza bulldog francés, siempre y cuando hayan sido correctamente socializados, suelen ser perros muy sociables tanto con amigos como con los extraños lo que los convierte en excelentes perros de compañía. Por lo caudillo, son perros muy activos y juguetones por lo que si aceptablemente suelen adaptarse perfectamente a la vida en espacios pequeños, pero es de imprescindible importancia que se les proporcione una cantidad adecuada de entrenamiento de modo cotidiana.

Este particular perro de raza bulldog francés es divertido, alegre y siempre está irresoluto de su amo. La relación con las personas y otros perros extraños suele ser afectuosa, aunque no en grandes cantidades.

El bulldog francés es sin duda alguna, un perro de compañía. Ni más ni menos. No fue criado para cazar aves en el campo ni siquiera para meterse en madrigueras de conejos. Es muy preparado y refinado, y fue criado para hacer compañía al hombre. De todos modos, el simple hecho que le agrade sentarse en el sofá con su propietario y ver la televisión mientras lo consentimos un poco, no quiere afirmar que no le guste la diversión o que no sea activo.

Al bulldog francés se le considera como el payaso del mundo canino. Existen perros que toleran introducir puesto un sombre de papel y sentarse frente a un pastel de cumpleaños mientras les sacan fotografías, y a otros perros introducir una bonete y una camiseta y pueden permitir que los niños les lleven en un carrito para bebés. El perro bulldog frances disfruta de todas estas bufonadas y participa en ellas completamente. Les encantan los sombreros, las gorras y hasta las orejas de Mickey Mouse, y encima le encanta el collar que ha formado parte de su vestimenta desde finales del siglo XIX. A estos perros por otra parte les gustan los antiparras de sol de cualquier tamaño. Le encanta copular en vehículos, y usted puede ver fotografías de bulldog francés en coches, carretillas, bicicletas y carritos.

Algunos bulldogs franceses se tiran de carretones, o aceptablemente van montados en ellos. Sin duda alguna a esta particular raza por otra parte les gusta hacer cosas en parejas. Por ejemplo, si a un bulldog francés le agrada disfrazarse para celebrar un cumpleaños, le agradará por otra parte tener otro bulldog francés a su costado (por supuesto, que por otra parte esté disfrazado). No existe poco mejor para un bulldog francés que disfrute recostarse al costado de su amo en el sofá por la tarde, que esté otro bulldog francés recostándose sobre él.

El en serie inglés de la raza indica que es afectuoso, vivaz e inteligente. El norteamericano ofrece muchos otros adjetivos como: son compañeros con un buen temperamento, adaptables y cómodos, con una naturaleza afectuosa y un carácter ecuánime; por lo caudillo es activo, está alerta y es harto juguetón, aunque no suele ser excesivamente bullicioso.

perros bulldog francés

¿Cuáles son las particularidades más comunes de la raza de perros Bulldog Frances?

1. Historia

El perro bulldog francés es considerado como un moloso de tamaño pequeño. Sus inicios se encuentran en Inglaterra, adyacente con el bulldog inglés, lo cual es su pariente más cercano, descendiente de las razas tipo mastín. Y al igual que todos los dogos, su origen se remonta a los molosos de la región de Epiro en Grecia y del Imperio Romano.

En la segunda fracción del siglo XIX, durante la revolución industrial, gran cantidad de obreros ingleses migraron a Francia. La mayoría de esos obreros provenían de la ciudad inglesa de Nottingham, espacio donde eran muy apreciados los perros bulldog y que fueron llevados a Francia por sus propios dueños.

Varios de esos bulldogs eran de tamaños muy reducidos y algunos por otra parte tenían las orejas erectas, condición que no era muy apreciada en Inglaterra. En Francia, sin confiscación, aquellos pequeños bulldog que tenían orejas erguidas causaron una gran sensación, sobre todo entre las mujeres. Por lo tanto, los comerciantes de mascotas se encargaron personalmente de importar más y más de esos pequeños bulldog lo cual ya comenzaban a conocerse como bouledogue Francais o bulldog francés.

Es muy posible que esta raza sea el producto de distintos cruces entre los toy bulldogs venidos desde Gran Bretaña y diversos perros locales. Descendiente de los dogos franceses y del bulldog inglés (mucho más pesado), es el resultado de continuos cruces que criadores de los barrios más populares de París hicieron a finales del siglo XIX con la finalidad de conseguir una raza atlética y ágil que fuera buena en los combates de perros.

Para finales del siglo XIX, estos criadores franceses ya habían conseguido criar de modo consistente esos pequeños perros de «orejas de utilizado» y algunos bulldogs franceses ya habían sido adquiridos por familias de ingreso alcurnia. Es a partir de ese entonces que la raza cobró un decano protagonismo en la cinofilia francesa y tuvo decano difusión en el extranjero.

Originalmente el perro bulldog francés fue un perro del pueblo, teniendo como propietarios a los carniceros y cocheros, lo cual más delante pasó a formar parte de la ingreso sociedad y el mundo estético, conveniente a su gran aspecto flamante y su exclusivo carácter, propagándose rápidamente.

En la presente el perro bulldog frances es un perro muy conocido en casi todo el mundo y es muy apreciado como compañero y mascota. Adicionalmente, por otra parte se le puede encontrar en exposiciones caninas de todo el mundo, y algunos que otros se desempeñan como perro de terapia.

2. Apariencia física

Aspecto caudillo: Es un perro pequeño, compacto, robusto y sólido con unos muy buenos huesos y una capa corta y mújol. Sin puntos exagerados. El estabilidad de este perro es esencial.

Características: Es un moloso pintoresco de tamaño pequeño. Posee una fuerza aceptablemente proporcionada a su pequeño tamaño, de pelo corto, con las orejas erectas y con la nalgas lógicamente corta.

Sitio de honor y cráneo: Tiene una inicio de forma cuadrada, ancha y ilustre, aunque correctamente proporcionada respecto al tamaño del perro. Su cráneo es casi plano entre las orejas, con la frente arqueada y con la piel un poco suelta formando pliegues y arrugas simétricas. La cara es achatada y el stop muy traumatizado. Su hocico es amplio, profundo y de implantación harto trasera. La napias es ancha, corta y de color enfadado al igual que los labios. Posee una mandíbula profunda, de forma cuadrada, harto ancha y con un obstrucción ligeramente retrasado.

Fanales: Por lo caudillo, los fanales son oscuros y en concordancia con el color de la capa. Poseen un tamaño moderado, redondeados y no son saltones ni hundidos. No son de mostrar la parte blanca del ojo cuando miren cerca de delante.

Orejas: Son comúnmente llamadas «orejas de utilizado» por los ingleses, son de tamaño medio, anchas en su colchoneta y un poco redondeadas en la punta, de implantación ingreso y portadas tiesas y paralelas.

Cuello: Su cuello es corto, ligeramente curvado y sin presencia de papada.

Nalgas: La nalgas de este particular perro es corta de origen y de inserción víctima. Es gruesa en la colchoneta, y su porción central puede ir anudada o doblada lógicamente para terminar en punta. Aun cuando el bulldog francés se encuentra activo, su nalgas la lleva por debajo de la horizontal.

Pelo: El pelo del bulldog francés es sin duda alguna muy hermoso y harto provocativo. Es suave, apretado, brillante y raso. Según el en serie étnico que es publicado por la Confederación Cinológica Internacional (FCI), el pelaje del bulldog francés puede ser de color pardo o pardo atigrado, con parches blancos.

Extremidades anteriores: Posee patas separadas, con huesos rectos, fuertes, musculosos y cortas.

Cuerpo: La confín dorsal se levanta progresivamente hasta el nivel del riñón para descabalgar rápidamente hasta la nalgas. Su dorso es espléndido y musculoso. El pecho es redondeado y un poco amplio, sus costillas llamadas de tonel son muy redondeadas. Y posee un vientre recogido. Los flancos son levantados a nivel del vientre, pero no llegan a tener una forma alargada.

Extremidades posteriores: Posee patas traseras harto fuertes, musculosas y más largas que las delanteras, haciendo que el riñón quede más detención que la cruz.

3. Carácter y temperamento

Las características que más sobresalen del comportamiento de la raza de perro bulldog francés son su particular simpatía y su gran afectuosidad con la reunión. Esta motivación para la interacción adyacente con su inclinación a la actividad y al vínculo con su dueño es necesario que se le proporcione una educación a temprana perduración y una adecuada cantidad de entrenamiento a diario con el objetivo de conseguir una convivencia en total acuerdo y sobre todo que se le acostumbre desde pequeño a quedarse solo.

El carácter y temperamento de los perros bulldogs franceses perfectamente corresponde al de los perros de compañía. Suelen ser muy amigables, juguetones, harto sociables y dulces. Se puede afirmar que estos son los perros falderos perfectos.

Los bulldog francés tienden a socializar ya sea con masa, perros u otros animales con mucha facilidad. Son perros que suelen vestir muy aceptablemente con los niños, pero pueden ser muy demandantes de compañía y mimos para niños muy pequeños. A pesar de ello, es sumamente importante socializar a estos perros desde muy temprana perduración para así evitar que se vuelvan tímidos cuando son adultos.

Esta por otra parte suele ser una de las razas de perros que no se destacan en el educación canino y muchos entrenadores de «la vieja protección» clasifican a los bulldogs franceses como perros dominantes y tercos. No obstante, el vivo motivo por el que es complicado entrenar a estos perros es conveniente a que no responden aceptablemente al educación tradicional. En cambio, cuando se les entrena a través del educación con clicker, u otra variación del educación en positivo, los bulldogs franceses pueden cultivarse con más facilidad. El único aspecto que puede tomar un poco más de tiempo a diferencia de otras razas, es la educación del perro para ir a hacer sus deposición, conveniente a que estos pequeños perros necesitan ir con más frecuencia que otros perros de razas medianas o grandes.

En algunos países del mundo se acepta su décimo en pruebas de obediencias, lo cual en dicho caso su conducta suele ser muy correcta. Pocas cosas hay mejores que ver a un perro Bulldog Francés saltando por encima de las vallas. Si adiestra a su perro para la obediencia debería inscribirse en un club de educación donde dispongan de las instalaciones y requisitos necesarios, y encima debe trabajar un poco cada día con su perro para así poder tener éxito.

Esta raza no tiene tendencia a ser demasiado problemática, pero por su enorme desidia de compañía puede desarrollar ansiedad por separación con mucha facilidad. Esto significa que el bulldog francés como consecuencia puede convertirse en un perro destructor si se queda solo por períodos de tiempo muy prolongados. Éste no es un perro para dejarlo accidental en un cuarto, en el patio o en el vergel.

Al pero bulldog francés le encanta estar con su amo y por otra parte suponer con otros perros, pero si les permitimos creerse que son los líderes de la manada pueden volverse un poco agresivos, son perros que necesitan harto autoridad, firmeza y liderazgo por nuestra parte para que su ampliación como perro sea el adecuado.

No podemos tener un bulldog francés e ignorarlo, cuando esta raza se da cuenta de que su propietario no ejerce un liderazgo y no le presta la suficiente atención, se convierte en un perro terco, irritable y caprichoso.

Por otro costado, los perros bulldog francés pueden ser excelentes mascotas para la gran mayoría de las personas. Por su carácter sociable y afable, llegan a ser las mejores mascotas para aquellas familias con niños grandes y personas solas. Sin confiscación, hay que tener en cuenta que demandan mucha compañía y que son muy juguetones, así que no son ideales para personas que pasan la decano parte del tiempo fuera de casa. Asimismo son perros ideales para dueños primerizos, siempre y cuando se encuentren conscientes del tiempo que le deben ofrendar a sus mascotas.

4. Problemas relacionados con la importancia

La raza de perros bulldog francés suele ser una de las razas braquicéfalas (de cara y hocico cortos). En este categoría de perros se incluyen el Bulldog Francés, el Boxer, el Boston Terrier y el Pug. Estas razas poseen unos orificios nasales anormalmente pequeños y un paladar relativamente espléndido. Los perros que tienen este problema prefieren respirar por la trufa, y para estas razas esto resulta un poco más complicado conveniente a sus pequeñas redaños.

Todos los perros que son braquicéfalas, conveniente a sus reducidas aperturas nasales, son muy susceptibles al frío y al calor. No debemos permitir de ninguna modo que un perro bulldog francés realice un entrenamiento abrumador en época de verano, y nunca debemos dejarle internamente de un coche (carro) aparcado al sol. De la misma modo, si el clima es frío, su amigo perruno no debe permanecer fuera de casa durante mucho tiempo.

Lamentablemente, el perro bulldog francés es propenso a diversas enfermedades de perros, y muchas de estas relacionadas con su hocico achatado. Entre las más comunes y frecuentes se encuentran: paladar sereno elongado, narinas estenóticas, degeneración de disco intervertebral y hemivértebra canina. Con beocio frecuencia por otra parte se diagnostican en esta raza: la displasia de cadera, entropión, distiquiasis, dislocación patelar, cataratas y sordera.

Los bulldogs franceses tienen una nalgas enroscada y muy corta y conveniente a esto pueden ser propensos a la repleción de las glándulas efemérides. El perro posee dos glándulas efemérides a los dos lados del justiciero. Conveniente a la nalgas enroscada, resulta mucho más complicado la eyección de dichas glándulas en el bulldog francés que en otras razas de perros. Cuando lleve su perro al veterinario para un chequeo, es recomendable hacer que le examinen las glándulas efemérides para ver si es necesario vaciarlas.

La degeneración prematura de los discos intervertebrales puede suponer por otra parte un problema en este tipo de perros. Los síntomas de este problema son un cuello tieso o estirado, cojera de las patas anteriores o posteriores y pérdida del control sobre la vejiga de la orina. Si su perro presenta este problema deberá ir al veterinario, y por lo caudillo el tratamiento consistirá en la cirugía o la empresa de fármacos.

Los partos normales en esta raza son poco frecuentes conveniente al gran tamaño de la inicio y al pequeño diámetro pélvico que posee la hembra, y la mayoría de las veces se debe realizar cesárea.

Si conveniente a un problema le tenemos que efectuar, es un riego anestesiarlos conveniente a sus problemas respiratorios, antiguamente de cazar un perro de esta raza debemos tener muy en cuenta que un perro Bulldog Francés necesitará de bastantes visitas al veterinario, por lo que los costos de mantenimiento pueden ser un poco elevados.

Es aconsejable tener siempre un buen veterinario que conozca de la raza y de sus problemas de importancia. El buen primer propietario de un Bulldog Francés estará al tanto de los varios problemas que pueden afectarle. Lastimosamente, la gran mayoría de los perros de raza pura son propensos a padecer ciertas enfermedades, y el Bulldog Francés no suele ser la excepción. No tema nunca de preguntar al criador sobre estos y otros problemas que pueden afectar a la raza.

5. Cuidados

Conveniente a su gran adaptabilidad, tranquilidad y a que no es un alborotador excesivo, es una raza ideal para existir en un estudio o en un asfalto, ya que por otra parte son harto activos en interiores y no necesitan un patio para ellos. Se adaptan muy aceptablemente a las casa, y al clima frío, conveniente a que son muy sensibles a las altas temperaturas. Es recomendable evitar exponer al perro al calor intenso y tener mucho cuidado con el sobre peso, lo cual podría causarle serios problemas respiratorios.

Los requerimientos de entrenamiento de estos perros son bajos. Aunque suele ser un perro muy juguetón, se cansa harto rápido y puede hacer la decano parte del entrenamiento internamente de casa. Aun así el perro bulldog francés como intrascendente debe dar un paseo diario, pero siempre debe ir a nuestro costado o detrás de nosotros, conveniente a que si le dejamos ir por delante, el perro se creerá el líder y seguidamente querrá dominar siempre la situación, el líder siempre debe ser el dueño.

No debemos dejarnos engañar sólo por su apariencia, no va a satisfacer sus deposición de saltar energía simplemente jugando en un patio, de hecho debemos tener mucho cuidado con las temperaturas altas, conveniente a que les encanta sobrevenir y pueden suponer durante horas si se les deja. Dependiendo del perro va a tener un nivel de energía más o menos detención.

El bulldog francés no es de los mejores nadadores, por lo que es sumamente importante supervisarlo constantemente si hay piscinas, lagos o cuerpos de agua cerca. Los bulldogs franceses suelen tener problemas para nadar, conveniente a que sus cabezas son muy pesadas en proporción al resto de sus cuerpos, y pueden ahogarse con mucha facilidad.

Una gran superioridad del perro bulldog francés a diferencia de muchas otras razas es que su aseado es intrascendente y consistente, ya que su pelo corto no demanda demasiadas exigencias. Suele ser suficiente con el cepillado semanal para así remover el pelo suelto, hágalo si está a su disposición con un cepillo o un manopla de cerdas. Báñelo sólo cuando el perro se encuentre desaseado o una vez al mes. Sin confiscación, hay que desterrar con habitualidad los pliegues de su cara, para así evitar que se acumule suciedad en ellas. Para ello, puede hacerlo con un trapo húmedo suavemente y luego marchitar por otra parte con suavidad.

Es necesario por otra parte cortarles las uñas cada tres semanas aproximadamente. Si no puedes hacerlo, llévalo a algún veterinario o a un peluquero canino para que lo haga. Una vez al mes usted quizás quiera colocarle en el fregadero y bañarle. Esto hará que los pelos muertos queden más sueltos, así que cepíllelo concienzudamente tras el baño, ya que de esta modo eliminaremos los pelos muertos de la parte más profunda de la capa.

Asimismo puedes estudiar sobre: Las interesantes particularidades de los perros Bulldog Inglés. 

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