¿Por qué se producen las convulsiones en perros? Las 10 causas más comunes

Las convulsiones en perros se definen como la consecuencia de una actividad anormal del cerebro, donde las neuronas sufren un desequilibrio en las señales de excitación e inhibición, las cuales desencadenan una descarga eléctrica que provoca los ataques.

Este señal es relativamente frecuente en los perros, lo que causa una enorme preocupación en los dueños que presencian estos espectáculos tan desagradables y aterradores, pues inmediatamente piensan que su querida mascota se encuentra al borde de la crimen o que se encuentra en un estado muy pesado de lozanía.

Correcto a que las convulsiones son un señal, puede tratarse de diversas enfermedades provocadas por diferentes causas, por lo que aquí te daré una índice de las más comunes, para que así estés atento frente a cualquier cuadro clínico que presente tu mascota y procedas a llevarlo frente a un profesional veterinario para que te recomiende el mejor tratamiento, pues es totalmente desigual en cualquiera de los casos.

convulsiones en perros

Principales causas de convulsiones en perros

    Para poder examinar cuál es la razón por la cual el perro presenta este señal hay que tomar en cuenta varios factores como: la raza, la momento, cuando fue su primer ataque, su estado físico, lesiones anteriores, etc.

Aunque en la mayoría de los casos no se pueden determinar las razones exactas por las cuales se producen las convulsiones en perros, existen enfermedades o padecimientos que comúnmente se suelen asociar a este señal, las más comunes son:

  1. Accidentes cardiovasculares, como embolias o hemorragias cerebrales. Muchas veces este tipo de sucesos provocan una disfunción en la cantidad de mortandad que es enviada al cerebro, causando anormalidades en la corteza cerebral.
  2. Encefalitis o Meningitis, que puede presentarse como infección o por alguna otra enfermedad vírico como el moquillo canino, la erlichiosis o toxoplasmosis.
  3. Malformaciones congénitas, como por ejemplo la hidrocefalia, que puede estar predispuesta en los perros de raza Yorkshire Terrier, Chihuahua, Pomerania, Poodle Toy, Boston Terrier y Maltes.
  4. Traumatismos o lesiones en la caudal.
  5. Enfermedades metabólicas, como hepatitis, hipoglicemia (bajo nivel de azúcar en la mortandad), enfermedades tiroideas, anemia, hipoxia,  hiperlipoproteinemia (inscripción concentración de lipoproteínas en mortandad), hipocalcemia (bajo nivel de calcio), hipertermia (elevación excesiva de la temperatura corporal), etcétera.
  6. Trastornos alimenticios y nutricionales.
  7. Insuficiencia cardiaca.
  8. Epilepsia, esta causa se considera cuando el can sufre de convulsiones sin razón vistoso o que no son provocadas por ninguna otra afección a lo holgado de su vida. Si quieres memorizar más de la epilepsia en perros haz Click aquí
  9. Neoplasia o tumor cerebral.
  10. Intoxicaciones por exposición o consumo de materiales como anticongelantes para autos, plaguicidas tóxicos, desparasitantes externos, plomo, cianuro, metaldehído o cualquier otra sustancia que pueda quebrantar contra la lozanía del perro conveniente a sus componentes químicos.

¿Cómo se presentan las convulsiones en perros?

    Generalmente las convulsiones pueden ser identificadas mediante los síntomas sufridos por el perro durante sus tres etapas, estas son:

  • Escalón pre-ictus o aura: durante esta período el perro comenzara a mostrar signos de nerviosismo, como temblores, confusión, descoordinación, salivación en exceso, etc. Estos síntomas pueden durar desde unos pocos minutos hasta un par de días.  
  • Escalón ictus: esta etapa representa el aparición propiamente dicho del ataque o convulsión. El perro normalmente sufre la pérdida de su consciencia y la desgana de sus músculos, cayéndose a un costado de su cuerpo pedaleando involuntariamente. El ataque igualmente puede provocar vómitos, micciones y defecaciones. Esto puede durar unos cuantos segundos o minutos.
  • Escalón post-ictus: última etapa de la convulsión. El perro comenzara a recuperarse de la período ictus, sin aislamiento, aún puede mostrarse desorientado, confundido, adulterado, temblando y con ceguera temporal. Estos síntomas pueden durar minutos o días.

¿Qué hacer durante una convulsión?

Lo que debes hacer:

  • Lo más importante es perdurar la calma durante la convulsión.
  • Retirar cualquier objeto que este cerca de del perro con el que pueda lastimarse o lesionarse.
  • Luego del ataque colocar con cuidado al perro en un ocupación ventilado y fresco.
  • Establecer la terapéutica pertinente recomendada por el veterinario.
  • Si las convulsiones persisten, sobrellevar al perro urgentemente a un centro veterinario.

Lo que no debes hacer:

  • Nunca intentes agarrar al can, recuerda que se encuentra en un estado inconsciente, donde no controla su cuerpo y sus movimientos, por lo que tú igualmente puedes resultar herido mediante una mordida o tanteo, y adicionalmente, con esto no lograras detener la convulsión.
  • No debes darle de pimplar  o de ingerir durante el ataque.
  • Evita colocar objetos que puedan administrarle calor, como mantas, ropa, sabanas, etc.
  • Por ningún motivo le administres al perro medicamentos que no hayan sido prescritos por un veterinario, pues tú mismo no puedes realizar un diagnosis acertado basándote en lo que le sucede al can.

Procedimientos para realizar un diagnosis apropiado

    Sera el veterinario el encargado de realizar diversos exámenes físicos y de laboratorio para poder descifrar cual es la razón principal por la que se desencadena la serie de acontecimientos cerebrales culpables de las convulsiones. Entre estos exámenes están:

  • Predisposiciones clínicas y físicas como: la momento, la raza, el sexo, embarazos, etc.
  • Historia clínica. El dueño tendrá que colaborar con el veterinario en este aspecto, pues es necesaria la información de cuándo fue la primera convulsión, con qué frecuencia suceden, como se presentan, si es probable que el perro haya ingerido alguna sustancia toxica, si ha sufrido enfermedades que pudieran ocurrir hecho estragos en su cerebro, si le han recetado medicamentos anteriormente, etc.
  • Examen físico caudillo. En este tipo de pruebas el veterinario observa con atención si existen alteraciones que pudieran derivar en otros trastornos.
  • Examen neurológico. Con este se descartan como detonantes los tumores cerebrales o algún otro traumatismo cerebral.
  • Pruebas complementarias. Estas incluyen: prospección de mortandad, de orina y de heces; electrocardiogramas, radiografías y ecografías, solo en casos donde sea necesario; prospección del nítido cefalorraquídeo, conveniente a que este se encuentra en contacto con el sistema nervioso central mediante su estudio el veterinario puede encontrar diversas alteraciones que pueden estar afectando al cerebro, en muchas ocasiones este prospección arroja pruebas contundentes para originar el diagnosis y sino el diagnostico final; encefalograma, este estudio logra monitorear la actividad eléctrica del cerebro, permitiendo diferenciar diversas patologías y si se manejo de una afección generalizada o que solo afecta una parte especifica del cerebro; resonancia magnética y tomografía computarizada, con esta prueba se despejan sospechas de tumores o lesiones vasculares.

diagnostico de convulsiones

    Ya hecho todos estos exámenes y estudios pertinentes (revisión de las predisposiciones e historia clínica, examen físico, examen neurológico y pruebas complementarias), el veterinario podrá congregar y observar todas las pruebas para originar un diagnosis definitivo.

No debes olvidar que las convulsiones en perros solo representan un señal que próximo con otros conforman una patología que debemos identificar. Si en el perro no se encuentran ni se demuestran otras enfermedades o condiciones que desencadenen las convulsiones se catalogara como epiléptico.

El diagnosis de la epilepsia se friso en descartar otras afecciones y patologías que puedan causar o parecerse a estos ataques (los sincopes cardiacos pueden manifestarse de modo parecida a las convulsiones).

Tratamiento para las convulsiones en perros

    Este dependerá en su totalidad de la razón por la cual se manifiesta el episodio convulsivo, pues en todos los casos es diferente la terapéutica.  El tratamiento en primera instancia será administrado para erradicar la enfermedad en sí, y segundo para controlar las convulsiones. Los medicamentos son similares a los que son administrados a perros epilépticos, estos son:

  • Fenoarbital: esta medicina es la que generalmente el veterinario recomienda, pues se usa para controlar la intensidad de las convulsiones. Frena la pérdida del conocimiento, la equivocación de coordinación, la micción y defecación involuntarias, la salivación y el hibernación.
  • Bromuro de potasio: este medicamento es administrado para tratar el vómito, la depresión y la sofoco del perro.
  • Levetiracetam: este es muy eficaz para en el momento tratar la rigidez de los músculos, la salivación excesiva y la marcha en círculos, signo de la perdida de la coordinación.

    Estos medicamentos pueden administrarse individualmente o en conjunto, eso dependerá de la trascendencia de las convulsiones y la respuesta del can a sus artículos. Por otro flanco, en los casos crónicos y no muy comunes el perro deberá ser sometido a una cirugía cerebral, si su momento y su estado físico lo permiten. Otra opción puede ser el uso de pequeñas descargas eléctricas (kindling) en el cerebro del animal para estimular la parte que está afectada.

Por otra parte de las medicinas, la víveres juega un papel muy importante en la recuperación y tratamiento del perro, evita lo sumo posible brindarle comidas comerciales que contengan conservantes o sustancias químicas que afecten la lozanía de tu mascota, procura darle alimentos orgánicos y naturales, para así someter el sobre estimulo de las neuronas.

Las vacunas igualmente pueden ser efectivas a la hora de tratar y alertar las convulsiones en perros, por lo que te recomiendo que estés al tanto de las fechas de su calendario de vacunas.

    Asegúrate siempre de estar ahí para tu querido compañero, pues puede que se encuentre un poco decaído y sin ánimos conveniente a esta terrible afección, tu apoyo y cuidados incondicionales igualmente serán importantes para su recuperación.

Recuerda que aun si tiene predisposición a convulsionar o es epiléptico no quiere sostener que su estado de lozanía sea pesado o que este al borde de la crimen, al contrario, su vida será lo más regular posible si tú lo vigilas y estas al irresoluto de sus medicinas y lozanía.

No pases por detención ningún ataque, pues está comprobado que los perros que no son tratados a tiempo tienen muchas menos probabilidades de sobrevivir, es sostener, que mientras menos cuidados tenga el perro peor será su pronóstico de vida.

Por lo tanto, mantén al tanto al veterinario para que así monitoreen cada una de sus convulsiones y comprobar cual es el avance o retraso en el tratamiento. Si haces esto, los momentos felices y satisfactorios con tu perrito serán más de los que piensas.

¿Que te parece el artículo?

0 comentarios

Añade el tuyo →

Deja un comentario